Hace un par de veranos, cuando estaba pasando las vacaciones en el Cabo de Gata, provincia de Almería, me dio por volver a bucear. Habían pasado dos años desde mis últimas inmersiones en Tenerife, y aprovechando la estancia en esa reserva de la biosfera con playas de aguas cálidas me animé a hacer nuevas inmersiones.

Si has buceado alguna vez ya conocerás el procedimiento: te calzas un traje de neopreno (con mayor o menor protección dependiendo de la temperatura del agua), preparas el equipo que suele pesar unos 15 kilos y te lo llevas a cuestas hasta la orilla del mar (si es que la inmersión comienza en playa), o lo subes a la embarcación si el punto de inicio es inaccesible por tus propios medios.

En esta ocasión nos llevaron en barco. El patrón era bastante cachondo, un tío con muchas anécodtas y chistes, de los que se siente a gusto como anfitrión. El caso es que yo le pregunté por cuánto le había costado el barco y, en una respuesta de lo más gallega, me dijo una frase que se me quedó grabada:

«El propietario de un barco tiene dos grandes alegrías: la primera es el día en que se lo compra, y la segunda llega el día que lo vende»

La gente, por norma general, se mete en jardines innecesarios. Proyectan una imagen de sí mismos en el futuro con un montón de beneficios y viéndose bastante mejor de lo que el sentido común aconsejaría, hipotecan los ahorros de los últimos 5 años (o incluso lo piden prestado) y luego llegan los disgustos.

Te imaginas navegando todos los fines de semana de verano yendo a tomar el Vermú al chiringuito de la playa, sacando atunes gigantes para cocinarlos en la parrilla y con todos tus amigos muriéndose de envidia, siendo el anfitrión perfecto en alta mar.

Pero no contabas con que el mantenimiento de la embarcación puede llegar a costarte incluso más que el precio de compra. En el primer año te das cuenta del fallo garrafal que has cometido y en el segundo ya estás tirándote de los pocos pelos que te quedan.

Algo parecido sucede con el Trading. La primera cuenta de 2, 3 o 5.000€ siempre llega porque te han contado que es muy fácil duplicarla en dos meses y que dedicándole dos horas diarias en poco más de un año ganarás lo suficiente como para pagarte las vacaciones de verano.

La película cambia bastante cuando te lanzas a la piscina. No esperabas que para sacarle dinero al mercado consistentemente necesitas si o sí  dominar estos tres pilares fundamentales después de cientos de horas de vuelo.

Así que para evitar sustos con facturas imprevistas y, sobre todo, eludir la visita guiada a El Cementerio de Traders (tarde o temprano pagarás el ticket si no te lo tomas en serio desde ya mismo) hoy voy a profundizar en uno de las buenas prácticas por la que todo trader debería pasar al menos una vez en la vida.

Se trata del Trading en modo demostración. Se habla muy poco de él así que es el momento de poner en valor todo lo que te puede aportar. ¡Empezamos!

¿Qué es el Trading en simulado?

El primer punto del día es entender qué es esto de simular operaciones en una plataforma de bolsa. ¿Realmente puedo entrar y salir del mercado sin que los movimientos afecten a mi cuenta?

La respuesta es sí, puedes hacerlo. La razón es sencilla: tanto al trader como al broker les interesa que exista esta opción de operativa «fingida». Te cuento los motivos a continuación.

#1. Trading en simulado desde el lado del Bróker: la mejor estrategia para captar clientes

El concepto es bastante sencillo: es una prueba gratuita del producto que te pretenden vender, una de las estrategias de Marketing más antiguas que se conocen.

La dinámica es la misma que cuando entras al Corte Inglés y te dan a probar una colonia, unos canapés o la Play Station 4 en la sección de videojuegos con el último juego de rallys  a pantalla gigante en un cómodo asiento de piloto.

Hay estudios que demuestran que la técnica de probar el producto gratis sin ningún compromiso incrementa las ventas más de un 30% respecto a quien no lo ofrece, por lo que sería de suspenso de marketing no hacerlo.

Es como si te pusieran un caramelo en la boca para retirártelo cuando más lo estás disfrutan y te queda todavía la mitad. Te quedarías con ganas de más, ¿verdad?

Tú eres un potencial cliente interesado en ese producto. La mejor manera de darte ese empujoncito final antes de hacer el primer ingreso es que lo tantees y veas que no hay trampa ni cartón.

Por norma general, las cuentas demo cuentan con un tiempo limitado. Suelen tener uno, dos o tres meses de funcionamiento (en pocos son de por vida) y entonces dejan de ser válidas. Lo hacen para meterte prisa y que ingreses dinero cuanto antes en la plataforma. Lo más normal es que te llamen por teléfono para apremiarte a que abras cuenta, pero tú sólo deberías hacerlo cuando realmente estés preparado.

¿Cuándo sabrás que ha llegado ese momento? En el siguiente apartado arrojo un poco de luz sobre cuánto tiempo es recomendable permanecer en simulado y te comento algunas técnicas que te ayudarán a saber si ya estás listo para dar el salto a real.

#2. Trading en simulado desde el punto de vista del Trader: los experimentos con gaseosa

Ya sabes que los brokers no son hermanitas de la caridad y que si te están ofreciendo un producto gratuito es porque les interesa.

Ahora bien, es tu decisión ser uno más del rebaño o pensar con claridad y aprovecharte del comportamiento del resto.

¿Tienes una herramienta súper valiosa y no piensas utilizarla? Es un error, uno de los más graves que puedes cometer en tus inicios.

El cirujano antes de ponerse a operar a corazón abierto.. ¿cuántas horas ha practicado? ¿cuántas horas de entrenamiento necesita un piloto de antes de pilotar su primer avión ¿El carnét de conducir te lo dieron sin haber hecho las prácticas con el profesor a tu lado?

Es evidente que debes probar todo lo que llegue a tu mano. En otros posts, como este, ya te advertía del peligro de hacer caso a lo que te recomienden en conferencias gratuitas, seminarios de Youtube o libros de 10€, por mucho prestigio que tenga quien habla. Si una eminencia te dice que te tires por la ventana, ¿lo harías?

La regla de los 3 meses

La mejor prueba del algodón es que consigas 3 meses consecutivos en positivo antes de jugarte un euro con lo que te han contado por ahí. Las prisas siempre son malas consejeras, el mercado no va a desaparecer de la noche al día ni tu estrategia va a dejar de funcionar. Si realmente tienes un método ganador primero demuéstrate a ti mismo que funciona y lo podrás disfrutar el resto de tu vida.

Si por el contrario, vas saltando de método en método haciendo caso al gurú de turno y tirando el dinero sin sentido.. nunca llegarás a la meta que te propones con el Trading.

Respecto a cómo puedes simular, hay plataformas en las que incluso puedes repetir una sesión pasada y entrar a mercado como si fuera en directo. Impresionante, ¿verdad?

Imagínate que eres un scalper puro y duro (aunque no te lo recomiendo si quieres mantener tu dinero a salvo), y tu horario de operativa es de 2 a 4 de la tarde, donde se junta la mayor volatilidad del día con la pre-apertura y apertura americana. Si por motivos laborales dos días a la semana no puedes estar delante de las pantallas, esa misma noche cuando llegues te pones el replay y operas como si el mercado se estuviera moviendo en vivo.

Es lo que hacía hace unos años, cuando viajaba dos o tres veces al mes entre Madrid y Santander. Aprovechaba las 4 horas del trayecto para repetirme una o dos sesiones en el Dow Jones y en el Dax30 para hacer operativa simulada. Entre la ida y la vuelta podía trabajar fácilmente 3 o 4 sesiones completas probando la estrategia y tratando de buscar los puntos fuertes y débiles para mejorar.

Así que no hay excusas, lo tienes todo en tu mano para empezar a simular horas de vuelo. No pierdas más el tiempo y comienza a trabajar en tu futuro desde ya.

¿Es necesario hacer Trading en simulado antes de pasar a real? El peligro de «aburrirse»

En mi Curso de Trading primero vemos la parte teórica para entender los fundamentos del sistema de reversión a la media que utilizan en las mejores empresas de Prop Trading del mundo, y que seguiremos todos los días. No nos lleva más de una semana, nunca me ha gustado dar paja de más sino que prefiero ponernos a la acción cuanto antes.

Una vez que empezamos con la Sala de Trading y las Señales en Directo insisto en la importancia de permanecer, como mínimo, el primer mes en simulado para que le cojas el tranquillo a la operativa, detectemos fallos sin que te cuesten dinero y entrar en la dinámica de un trader profesional.

Y tú me preguntarás, ¿cómo es que ahora me dices que puedo estar sólo un mes en demo si antes me decías que, como mínimo, 3 meses?

La respuesta es muy sencilla: no es lo mismo estar solo en el mundo de tiburones que es el mercado que ir acompañado de alguien que lleva casi una década dedicándose a la bolsa profesionalmente. Tendrás una tutoría semanal conmigo donde seguiré de cerca todos tus movimientos para ayudarte como si fuera mi propio dinero y hacerte escalar la montaña mucho más rápido que yendo por tu cuenta.

Algunos lo consiguen a base de disciplina convencidos de cuál es el camino correcto, pero otros son incapaces de centrarse y de mantener la tensión que requiere el mercado sabiendo que todas las operaciones están siendo de «mentira». El entrenamiento no les sirve de nada en demo

Entiendo esa postura porque en el fondo todos tenemos una parte ludópata y los traders la matamos poniendo en riesgo nuestro capital todos los días con el mecanismo de recompensa-castigo: cuando has trabajado bien y has hecho una buena operación ganas dinero pero cuando te equivocas tu bolsillo está un poco más vacío.

En estos casos en los que es necesario si o si sentir la adrenalina del mercado lo mejor es llevar una décima parte del volumen habitual: si tu cuenta en real está preparada para soportar 2 lotes de #DAX30 utiliza 0,20 al principio y vas subiendo en cuanto crees un colchón en el que caer si te saltan un par de stops.

No hay ningún problema para fraccionar los lotes en microlotes, hoy en día es una opción que casi todos los brókers de CFDs ofrecen. Sin embargo con los futuros es imposible, son contratos estándar indivisibles. La operativa en futuros no deberías planteártela hasta que lleves ya varios años operando con CFDs y tengas una experiencia dilatada. Es el último peldaño de la escalera del trader.

Mi experiencia pasando de simulado a real en una empresa de trading profesional: uno de los peores momentos que recuerdo

Me hace mucha gracia cuando veo anuncios de bolsa prometiendo rentabilidades instantáneas y ninguneando a quienes pasamos un tiempo prudente en simulado al tomarnos el trading como algo más que un pasatiempo donde ir a tirar el dinero.

Y no te lo digo por lo que un conocido de un amigo me haya recomendado el tranding ni porque un familiar lejano me lo contase en su momento contado. Lo sé porque he vivido en mis carnes la necesidad de dar esos pasos para acceder al puesto de trabajo de mis sueños y forjarme un futuro profesional.

Entrar en una de las mayores empresas de Prop Trading del mundo, allá por 2014, no fue nada fácil.

Después de terminar mis estudios de ADE y un Máster en Finanzas en una prestigiosa escuela de negocios de Madrid, decidí que había llegado el momento de centrar fuerzas en lo que más me gustaba: la bolsa. Me volví a Santander y estuve un año viviendo en casa de mis padres estudiando exclusivamente el funcionamiento de los mercados y la visión de reputados formadores, inversores y traders.

Cuando me sentí lo suficientemente preparado para aportar valor en alguna empresa decidí enviar decenas de e-mails a compañías de toda España en el sector del trading hasta que sonó el bingo: había llegado un correo de respuesta emplazándome a una entrevista en una oficina del centro de Madrid.

Empezamos 8 candidatos un proceso que se llamaba Trading Lab. La mayoría éramos jóvenes recién titulados pero también había perfiles más experimentados con alguna que otra cana.

Nos metieron en una pecera contigua a la Sala de Trading, donde se impartían formaciones. Sólo nos separaba del trading floor una fina cristalera transparente. Nosotros podíamos ver en acción a los traders que trabajaban con dinero real, quienes se jugaban la pasta de verdad.

Yo era un simple aspirante y podía vislumbrar a apenas unos metros de distancia el futuro que más deseaba: decenas de pantallas superpuestas en horizontal y vertical, la tensión del mercado en el ambiente y el dinero flotando de un lado para otro. Sabía que tenía que dar lo mejor para entrar en esa sala.

La formación la empezó el General Manager, el supervisor de Gales que la empresa tenía destinado en España. Nos explicó que tendríamos 4 meses de formación intensiva en trading sin ninguna remuneración, aprendiendo el know-how de la empresa. Teníamos que hacer trading como si estuviéramos en un ambiente de dinero real, reportando todas las operaciones y el resultado al final del día vía e-mail.

Además, nos avisó de que no había sitio para todos, el máximo de plazas eran 5. Quien quisiera quedarse tendría que demostrar verdadero interés y buenas capacidades estadísticas en la lucha contra el mercado.

Yo opté por tomármelo con un horario fijo similar a una jornada laboral. Entraba bien pronto, sobre las 9 de la mañana, y no me iba hasta las 5 de la tarde aproximadamente, comiendo en la oficina. Como no tenía sueldo y tampoco quería estar llamando a casa cada dos por tres para recibir dinero de mis padres empecé a trabajar por las noches de repartidor en el Pizza Hut con una moto de 500€ que me compré de segunda mano.

En las últimas semanas la tensión entre nosotros y la ansiedad por ser uno de los seleccionados crecía exponencialmente hasta que llegó la fecha señalada: el 13 de marzo de 2015 me comunicaron que empezaría a formar parte de la plantilla.

Fue entonces cuando llegó lo más duro. Entrar solo era el primer paso, pero no el más complicado. Debía demostrarle a mi jefe que no se había equivocado eligiéndome para empezar una carrera como trader.

Imagínate, después de haber estado 4 meses haciendo operaciones en simulado tocaba pasar a la acción.

Recuerdo perfectamente cómo había dejado la plataforma preparada al detalle para hacer las primeras operaciones y el miedo que me invadía al saber que a partir de ahora se evaluaría mi rendiminento con números: viendo cuánto le había ganado al mercado.

Estaba hecho un flan. Las manos me sudaban como pocas veces antes y no era capaz de tener el valor de pulsar el ratón para colocar órdenes de compra y venta.

Los tres primeros días fueron terribles. No daba pie con bola. Además cometí alguno de los típicos errores de principiante como equivocarme de activo o entrar directamente a mercado en lugar de dejarlo pendiente de ejecución.

Pero luego todo eso pasó. Poco a poco me fui relajando, entrando en sintonía con el mercado y cogiendo confianza con el sistema que hoy te enseño. Así llegaron grandes años de trading donde pude celebrar éxitos junto a mis compañeros, como en 2016 cuando cerré con un resultado de 6 cifras.

Pero esa batallita, junto muchas otras, te las contaré en otros posts. Ahora me gustaría conocerte un poco más y que me hablases de ti y cómo te tomas el Trading en simulado:

¿Eres de los que no aguantan dos días en demo o tienes la disciplina suficiente como para ganar en simulado antes de moverte a real? ¿Te pones nervioso cuando cambias a la cuenta real? ¿Repites sesiones pasadas para encontrar oportunidades de trading? Espero tus respuestas en la sección de comentarios 😉

Espero que termines este artículo teniendo claro que el Trading en simulado es fundamental para asegurar una rentabilidad futura. Eso sí, de nada te servirá si no estás guiado correctamente y vas dando palos de ciego.

En mi Curso de Trading estarás el menor tiempo posible en demo aprovechando el tiempo al máximo para alcanzar tu objetivo: ser rentable cuanto antes acortando todos los plazos.

¡Un abrazo a todos!

Enrique Mazón

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