“¿Cuánto has ganado con la cobertura?”

Es la pregunta que tantas y tantas veces me han hecho. A los jefes que he tenido siempre les ha gustado presionar y exigir resultados inmediatos, y sabiendo que mi puesto mueve bastante dinero les gusta ver la cuenta en positivo a final de año.

El problema es la trampa que encierra esta pregunta, porque se están mezclando peras con manzanas.

Una cobertura puede ser perfecta y perder dinero, mientras que la peor operación de la historia te puede salir en verde. No tiene nada que ver las ganancias con la efectividad del hedge.

Es lo que siempre he trasladado a mis superiores y, aunque al principio me costó introducir el concepto y hacerles ver que el departamento podía suponer un coste relevante y funcionar correctamente, al explicarles las posibles pérdidas que estaba evitando con unas buenas coberturas se quedaban más tranquilos.

Las coberturas son parte fundamental de una compañía, sea más o menos grande. Incluso de un autónomo. Mi padre muchas veces las ha tenido que utilizar, ya que compraba material en Australia al tipo de cambio local – Dólares Australianos – y lo vendía en euros. Aquí voy a dejar fuera a los traders puramente especulativos

No quiero seguir adelantando el contenido del post, así que voy a empezar con lo más básico: explicar desde cero qué es una cobertura.

Qué son las coberturas o Hedge-Trading

Una cobertura es una operación de trading cuyo objetivo es minimizar un riesgo latente.

¿Y qué es un riesgo latente? Una posición abierta con el precio fluctuando, suponiendo un peligro para el resultado de la compañía. Por ejemplo, un productor de trigo o un extractor de oro va a estar siempre expuesto al movimiento de la materia prima. Ya veremos más adelante qué escenarios favorecen o perjudican a quién.

Con esta sencilla definición ya te vas haciendo una idea de lo que es una cobertura. Aparentemente fácil, ¿no? Vamos con el siguiente paso.

Los dos tipos de riesgo

Existen dos riesgos que paso a describir a continuación.

Riesgo Comprador lo asumen empresas que venden un producto antes de poseerlo. Se me ocurre el caso de un promotor inmobiliario que vende las viviendas antes de construirlas. Si cuando acude a aprovisionar los materiales necesarios para la infraestructura como el acero, la madera o el hormigón su precio ha subido tendrá menos margen. Si, por el contrario, el material está por los suelos aprovechará esa circunstancia para comprarlo barato.

Riesgo de Venta es el que corren las compañías con Stock almacenado sin sacarlo a mercado. El ejemplo que me viene a la cabeza es el de las gasolineras. Compran el Gasoil o la Gasolina y lo depositan en el tanque pero no saben cuándo van a terminar de darle salida. Si el precio del barril cae se ven perjudicados porque el competidor comprará más barato y tendrá ventaja competitiva. En subidas la posición es favorable para quien aguanta Stock.

A quién le interesa eliminar el riesgo

Esta idea me la dio uno de los mejores profesores que he tenido en mi vida estudiantil. Nos animaba a charlar con los gestores de grandes empresas para hacerles ver el peligro de mantener riesgos abiertos en el mercado. Hacerles ver cuál es la naturaleza de su compañía y llevar una política de riesgos conservadora.

Su negocio no consiste en tirar una moneda el aire y a ver qué pasa. Son intermediarios o creadores de valor. Han hecho una importante inversión para posicionarse en un sector y construir una red de buenos proveedores, clientes y empleados y sacar un margen al valor añadido aportado por su cadena de producción. No pueden permitir desperdiciar todo ese trabajo por no controlar el riesgo.

Imagínate que eres el responsable financiero de una importadora expuesta a riesgo de precios. Dices que las coberturas no valen para nada y dejas en manos del mercado el impacto en el resultado. Si va a tu favor perfecto, todos muy felices. Te darán la enhorabuena, habrás conseguido un pellizquito extra con el que no contaban y seguramente pilles bonus. Serás el héroe de la oficina.

Pero, ¿qué ocurre si el mercado va en tu contra y el resultado de la compañía sufre en exceso por culpa de no cubrir un riesgo que debías haber previsto? No solo eso, imagínate en el peor escenario posible: el movimiento a la contra produce pérdidas, algo no tan descabellado si el margen está muy ajustado.

Te digo yo la consecuencia: la calle te estará esperando a la vuelta de la esquina con un hermoso cartel que diga “Bienvenido a la cola del paro”.

¿Cuándo se acaban las coberturas?

Las coberturas tienen una fecha límite de caducidad: el momento en que desaparece el riesgo latente. No existe hedge sin riesgo, por lo que no tiene ningún sentido cubrirse si nada te hace daño. Los tres escenarios en los que el peligro se esfuma son los siguientes:

  1. Cuando la venta del Stock se efectúa. La gasolinera de la que te hablaba antes ha dado salida al producto y se queda con el almacén a cero. Ya no hay peligro de bajada de precios.
  2. Cuando efectúas la compra del producto que habías vendido. En el caso del promotor inmobiliario, el riesgo se desvanece al adquirir los materiales y comenzar a construir. Ya puede subir o bajar lo que quiera la madera, el hierro o el aluminio, no le afecta.
  3. Cuando un evento importante ha pasado. Por ejemplo, el primer viernes de mes a las 14:30 con el dato de empleo USA, uno de los instantes del mes con más volatilidad. Como puede haber una explosión y es imposible predecir la dirección del precio cubres la posición hasta que termine la tempestad y llegue la calma.

El Resultado consolidado de la cobertura es CERO.

En este apartado cierro la pregunta con la que arrancaba el post. ¿Realmente importa el resultado de la cobertura o no deberías tenerlo en cuenta?

El parámetro sobre el que deben estar enfocadas las mediciones es el riesgo. El beneficio es totalmente secundario. Si ha salido bien genial, pero si la cobertura pierde dinero no pasa nada porque su función era dar estabilidad y reducir los riesgos.

Te lo muestro mejor con varios casos:

Una buena cobertura hace bien su trabajo siempre y cuando el neto se aproxime a cero. Si la cobertura pierde 80, 100 o 500 mil euros pero está compensándose por el lado del físico habrá sido un éxito.

¿Dejas de ganar en muchas ocasiones? Por supuesto, pero da igual porque también dejarás de perder.

Fíjate en el primer ejemplo. La Cobertura está evitando una pérdida de $160.000. De no haberla colocado la empresa habría asumido dicho impacto en su cuenta de resultados.

Las Coberturas que terminan en rojo también son exitosas si cumplen su misión. No importa que pierdas 75.000€, como en el hedge planteado sobre el tipo de cambio, ya que compensa con el resultado positivo de la posición principal.

El Neto global no tiene por qué ser exactamente cero, como el de la tabla. En la mayoría de ocasiones es muy difícil netear milimétricamente el riesgo abierto. Si cuentas con los pedidos fallidos, devoluciones o las comisiones del bróker habrá pequeñas distorsiones. Eso sí, no serán relevantes.

Activos sobre los que hacer coberturas

En el ejemplo ya has visto cómo cubrir distintos activos financieros. Una cobertura es válida en cualquier escenario sobre el que haya riesgo. No hay límites.

Una arrocera que importa el producto desde China cubrirá el precio del arroz y el tipo de cambio EUR-YUAN. Un gestor de un fondo de inversión con mucha exposición a empresas tecnológicas americanas cubrirá vendiendo futuros del NASDAQ. Un extractor de Oro cubrirá el precio del metal dorado.

Seguro que se te vienen muchas más situaciones empresariales donde sea necesario utilizar una cobertura para mitigar el riesgo. No pongas puertas al campo y da rienda suelta a tu imaginación.

Cómo hacer coberturas: los productos financieros

Si realmente te interesa ofrecerle a un departamento financiero tus servicios como gestor de coberturas vas a tener que ser tú quien proponga cómo hacerlas. No esperes que nadie lo haga por ti ni que haya un responsable que te vaya guiando, ese será tu trabajo.

Las tres formas más eficaces de introducir una cobertura en el mercado es mediante opciones, futuros o cfds. Te explico las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.

#1. Coberturas con CFD’s

Es la manera más básica de plantear una cobertura, tanto que llega a ser desaconsejable. Te cuento.

Los CFD’s funcionan muy bien para pequeños traders. Replican el precio del subyacente sin serlo prácticamente al tick. Además permiten fraccionar los lotes hasta la mínima expresión. Su flexibilidad les convierte en el producto estrella de los minoristas con cuentas de entre 1.000 y 15.000€.

Los activos más relevantes cotizan en CFD. Encontrarás acciones, índices, materias primas, bonos y divisas. No tendrás ningún problema en plantear el hedge.

El problema viene con la seguridad que ofrecen. Muchas veces la regulación es opaca, los deslizamientos pueden ocasionar pérdidas importantes y las plataformas son demasiado sencillas, sin apenas complejidad.

Que se puedan hacer coberturas con CFDs no significa que se deban hacer. De hecho no te lo aconsejaría en un ambiente profesional. Darás sensación de amateur. Además, si cualquier cosa que escapa fuera de tu control falla, ¿cómo se lo vas a explicar al jefe? Es mejor ir sobre seguro con la siguiente opción que te planteo.

#2. Coberturas con Futuros

Es la cobertura por excelencia. Más del 90% de las compañías cubren sus posiciones con futuros, el producto financiero más seguro para este tipo de transacciones.

A mi me parece la mejor manera. La regulación es estricta y no da pie a confusiones. Tanto que abrir una cuenta de futuros suele llevar varias semanas. Para superar el compliance solicitan las escrituras de la compañía, libro de socios, certificado de inscripción en el Registro Mercantil, estructura de propiedad…  y más requerimientos que se vaya ocurriendo.

Con los futuros llevas la complejidad hasta donde te haga falta, desde lo más básico hasta una complejidad avanzada. La plataforma gratuita de Interactive Brokers permite hacer virguerías, podrías sobrevivir con ella perfectamente. Yo he estado más de un año haciendo los Hedges desde Trader-Workstation sin ningún problema.

Ahora bien, para introducir otros parámetros como límite máximo de posiciones, utilizar el Auto-Spreder u órdenes condicionadas complejas hay que pasarse a una plataforma profesional. Te dejo enlace al post donde hablo de las Plataformas de Trading.

El mapa de riesgos en las coberturas con futuros quedaría de la siguiente manera:

#3. Coberturas con Opciones

Si no sabes muy bien cómo funciona este peculiar instrumento te invito a visitar el post sobre las Opciones para refrescar el contenido.

Recuerda que las opciones son un seguro de riesgo. Pagas una prima a fondo perdido – tu máxima pérdida – y si el mercado va a favor la ganancia es ilimitada.

Es la baza que se juega con las coberturas de opciones. El Mapa de Riesgos quedaría de la siguiente manera:

El punto fuerte de una cobertura con opciones es la posibilidad de dejar correr las ganancias en lugar de hedgear por completo, cosa que no sucede con los futuros o los CFD’s.

También es cierto que si la posición va en contra el Resultado Neto de la cobertura no es cero, sino que se pierde la prima desembolsada. En la cobertura que he puesto de ejemplo la prima eran de 2.000€, por lo que ése sería el peor escenario posible.

La debilidad de las opciones son su complejidad. Para graficar el mapa de riesgos hay que pasar por caja sí o sí y hacerlo con una plataforma profesional, como OptionVue. Para no meter la pata es mejor estudiarlas a fondo, dado que la multitud de combinaciones llegan a saturar si no se tiene bien claro qué se está buscando.

¿Coberturas con futuros o coberturas con opciones?  Decide tú mismo

Descartando por completo los CFDs y otros instrumentos derivados no fiables, me voy a centrar en la comparativa entre estos dos productos perfectamente regulados.

  • En las coberturas con futuros eliminas el riesgo por completo. Sabes que no vas a ganar pero tampoco vas a perder.
  • El coste de una cobertura con futuros es mínimo. Se pagan las comisiones de la operativa de trading y el mantenimiento de la plataforma. No hay costes ocultos. El resultado neto se aproximará a cero.
  • La operativa con futuros es muy sencilla: compra y venta de futuros cubriendo temporalmente un riesgo. Con una plataforma gratuita da de sobra.

Por el lado de las opciones paso a recopilar sus características.

  • En las coberturas con opciones dejas abierta una posibilidad para ganar dinero si el mercado desarrolla el movimiento a tu favor.
  • El coste de la cobertura con opciones es importante, no hay que tomárselo a risa. La prima pagada minora las ganancias del físico y el resultado neto de la cobertura puede terminar en negativo.
  • La operativa con opciones es compleja. Las figuras requieren estudio, la matriz de precios es amplia y hay múltiples combinaciones. No es tan fácil como entrar en futuros con un simple «Buy» o «Sell». Cada vencimiento tiene distintos Strikes, con distintos parámetros de riesgo. Te dejo en la siguiente imagen una matriz de OptionVue, mi plataforma favorita para trading de opciones.

En conclusión, las opciones son el mejor recurso si apuestas claramente por una dirección en los precios. Estás cubierto en caso de error por lo que no será ningún desastre y si la estrategia sale bien habrás logrado aumentar los beneficios de la compañía.

Si no te dejan ese margen para especular con el futuro y no tienes opción de añadir algo de riesgo a la cobertura, o simplemente el precio no está en un punto caliente como para jugártela y no ves ninguna estrategia clara, lo mejor es decantarse por los futuros. Cubrirás al máximo la exposición con un coste ínfimo de forma sencilla.

La provisión de fondos para las coberturas

Es hora de cuantificar cuánta pasta deberías tener en la cuenta para hacer una cobertura con garantías.

Los futuros y las opciones son productos financieros apalancados, por lo que hay que medir muy bien los parámetros para aprovechar el apalancamiento optimizando la operativa.

Para cubrir 1 millón de euros de riesgo no hace falta depositar el nominal al completo. Estarías incurriendo en un exceso de recursos, movilizando demasiado capital, desperdiciando coste de oportunidad.

Tampoco hay que apurar e ir demasiado justo. Con solamente 50.000€ en la cuenta no aspires a cubrir 2 millones de euros porque en cualquier movimiento a la contra saltará el Margin Call y el bróker cerrará la posición de cobertura al no encontrar fondos suficientes.

Hay que encontrar el equilibrio. Ni pasarte ni quedarte corto. Mi regla de oro es tener en la cuenta un 30% aproximadamente de la cantidad que necesito cubrir. Con eso sé lo que puedo y no puedo hacer, arranco las coberturas y voy ajustando:

  • Si la posición me va en contra solicito a financiero más garantías para no incurrir en margin call, compensando el resultado de la empresa.
  • Cuando la cobertura va a favor retiro parte del beneficio o lo utilizo para provisionar futuras coberturas negativas.
  • Si necesito cubrir más posición y en ese momento no hay más recursos, envío un reporte haciendo constar el riesgo en el que estamos incurriendo.

Mi Técnica haciendo Trading de Coberturas

Si cuando me pasaba más de 10 horas al día enganchado a la pantalla buscando una oportunidad para rascarle 300 pavillos me dicen que iba a cambiar tanto el estilo de trading en tan poco tiempo, no me lo hubiera creído. No concebía que pudiera haber otra manera de ganarse la vida con los mercados.

Mientras que en un Prop estás sentenciado si no ganas – tu bonus y tu sueldo salen de lo que generas –  el trading de coberturas es relativamente cómodo, puesto que no hay presión por cerrar en positivo. La función es eliminar riesgos y dar estabilidad al core de la compañía. Desde el primer minuto lo entendí.

Ahora bien, el riesgo cero tampoco me motiva. Reconozco que soy un poco especial y me gusta añadir una pizca de picante a la ecuación, siempre he preferido tener un poco de libertad. Les propuse a la directiva jugar con una parte de la cobertura sólo cuando veo una clara ocasión de salir vencedor. Les expliqué el sistema de trading que enseño en mi Curso de Trading sobre el que baso mis decisiones y aceptaron.

Desde entonces la verdad es que me ha ido bastante bien, no me puedo quejar. Ayudo a estabilizar el riesgo de una empresa manteniendo la chispa especulativa (aunque mucho menos que antes). Respecto a este último apartado recuerda que toda la información sobre cómo detectar las oportunidades, dónde entrar y salir y cómo optimizar la gestión de tu dinero con una estrategia ganadora están en el  Curso de Trading, donde trabajaremos codo con codo para que des el salto que tanto tiempo llevas esperando.

¡Un saludo y muy buen hedging!

Enrique Mazón

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