Los avances tecnológicos han cambiado nuestras vidas de una manera apabullante. Casi sin darnos cuenta y en apenas 100 años la civilización ha superado la peor catástrofe humanitaria de la historia – la Segunda Guerra Mundial -, se ha reconstruido y después de un período de post-guerra, crecimiento económico e igualdad de oportunidades nos hemos zambulllido en la revolución tecnológica y la era información.

Uno de los aspectos que ha cambiado ha sido la forma de ser un profesional de los mercados financieros. No tiene nada que ver cómo tenían que vérselas y deseárselas los traders hace 15 o 20 años a cómo se trabaja hoy en día. Si le contamos a un bróker de esa época que hoy podría enviar todas sus órdenes en cuestión de segundos desde un cómodo ordenador, en lugar de estar pegándose en el pit con otros desquiciados para casar las operaciones de sus clientes, pensaría que le estamos tomando el pelo.

Los mercados han sido fieles compañeros de esta evolución a pasos agigantados. Hoy en día existen múltiples opciones para dedicarte al trading como quieras y desde donde quieras. Con un portátil, conexión a Internet y unos ahorros ya puedes colocar tus primeras órdenes. En el post de hoy nos centramos en el trading desde tu casa, un estilo por el que opta cada vez más gente y por donde he pasado ya en varias ocasiones. Empezamos.

Mi Experiencia haciendo trading en distintas ubicaciones

Desde que salté al trading profesional en 2014 con una de las compañías más fuertes del mundo he tocado todas las ramas que puede tocar un trader: he estado en salas pequeñas y grandes, en rascacielos, en algún país exótico, con el portátil viajando en aviones o trenes y también lo he hecho desde mi domicilio.

La primera sala de trading que pisé estaba en el centro de Madrid y era de tamaño mediano. El proyecto en España había arrancado hace poco y estábamos sentando las bases. El ambiente era bastante familiar, muy cercano. Había varios traders seniors con experiencia y un grupito de juniors que arrancábamos con toda la ilusión y con ganas de comernos el mundo.

Al año y medio nos mudamos a las afueras de la ciudad a una oficina mucho más amplia y ambiciosa. Los resultados habían acompañado y la directiva apostó fuerte por el proyecto, poniendo encima de la mesa los recursos que fueran necesarios. Es en ese periodo cuando nacen las bases de esta Academia de Trading, aunque eso ya te lo contaré en otro momento.

Aprovechando que la empresa tenía sede en varios países tuve una estancia en la oficina de Cracovia, la capital de Polonia. Era la ocasión perfecta para salir al extranjero y aprender el know-how de otro lugar, saliendo de la zona de Comfort. Aunque apenas estuve un mes fuera fue suficiente para darme cuenta de que la visión del mercado que teníamos en España no era la única, sino que se podían atacar a los precios desde ángulos diferentes.

Por cuestiones familiares, un accidente laboral de mi padre que le dejó fuera de juego, tuve que regresar a Santander. Solicité permiso para trabajar en remoto y me lo concedieron, lo cual todavía agradezco. Monté un espectacular trading desk de 7 pantallas en casa. Parecía que habían colocado un rinconcito de la NASA en Cantabria. Cuando venía visita lo flipaban, y la verdad es que yo me tiraba bastante el rollo ;).

Fue la primera vez que trabajaba desde casa, aunque no sería la última. Aproximadamente dos años más adelante la compañía pasó por una mala racha y una de las medidas para reducir los gastos fue prescindir de la oficina y hacer home trading, amén de despedir a los traders que no eran rentables.

A los 9 meses me salió una oportunidad de Trading físico de hidrocarburos en uno de los mayores distribuidores petrolíferos nacionales. Cambiaba de sector desde un trading especulativo en el corto plazo hacia un intercambio «real» de Gasoil con vistas al largo plazo. Las oficinas estaban situadas en la planta 33 de Torre Europa. Un lujazo trabajar mirando la capital de España desde los cielos.


Haciendo Trading en Torre Europa

El COVID paró en seco el frenético ritmo al que gira el mundo. Al igual que muchos otros la solución en mi caso fue la de trabajar desde casa mientras el bombardeo de noticias negativas no cesaba. Me fui a vivir a las afueras de Madrid para tener más espacio y monté el cuartel general en una de las habitaciones.

Ha sido hasta la fecha mi última experiencia como home-trader, en la que ya no solo he afianzado los patrones de éxito que ya conocía, sino que he aprendido algunos nuevos. Te los cuento en el siguiente apartado.

Las 7 Las Claves para que el Home Trading no acabe en fracaso

Estar encerrado entre cuatro paredes sin ver a nadie durante toda la jornada puede ser una actividad tremendamente productiva, en la que tanto tú como tu empresa, si es que trabajas por cuenta ajena, podéis salir beneficiados. Ahora bien, también puede convertirse en una pesadilla si desde el principio se enfoca mal, los hábitos no son los correctos y la gestión de las horas y de los espacios vitales es errónea.

Te presento las claves que a mí me han servido para focalizar la atención en lo que más importaba:

  1. Consigue una mesa estable. Sobre todo si montas varias pantallas superpuestas. La primera mesa que utilicé la tomé prestada de mi padre y fue un desastre, era de cristal y demasiado fina. Las pantallas se movían un montón y te mareabas cuando fijabas la atención en ellas. Además parecía que en cualquier momento se podía romper e irse al traste toda la estructura, lo que no daba nada de seguridad. A los pocos días compré un escritorio de madera macizo en el que colocar los monitores. Hice un par de agujeros como pasa-cables y poco más. A día de hoy la seguimos teniendo en casa.
  2. Encuentra tu espacio donde no te molesten. Por lo caro que está el suelo en las grandes ciudades éste es un requisito que en ocasiones es complicado de cumplir. Hubo una época en que compartía piso y tuve que colocar el Trading Desk en la mesa-comedor del salón, porque me era literalmente imposible hacerlo en otro lugar. Llegué a una cuerdo con mi compañera de piso: yo pagaba un poco más que ella. Era lo justo puesto que estaba invadiendo una zona común de descanso para trabajar. Lo mejor es que tengas un despacho reservado en el que colocar tu mesa y no tengas que molestar a nadie, ni que nadie te distraigan. Es mejor utilizar en exclusiva un habitáculo pequeño que compartir uno grande.
  3. Las cervezas después de la sesión. Evita el alcohol a la hora de comer. Corres el riesgo de llegar a las 4 de la tarde contentillo delante de las pantallas y liarla. Nada bueno suele suceder al mezclar trading y mercados. El alcohol también amodorra: aparece la tentación de echarte una siesta que debe estar prohibida. La atención disminuye y el estado de alerta en que todo trader debe permanecer se pierde. No dejes pasar alguna buena oportunidad por no estar 100% centrado: tu sueldo está en juego. Cuando me quedaba hasta el cierre del Brent, a las 20:30, sólo me permitía una cerveza cenando por la noche.
  4. Asegúrate de que la conexión a Internet sea fiable. No hay nada que más rabia de que perderse una operación o quedarse enganchado en una operación abierta por culpa de un apagón en la red. Si acabas de mudarte contrata un proveedor de Internet cuanto antes. Si todavía tienes ADSL en tu domicilio cámbiate a la Fibra inmediatamente. Son cuatro duros más y el salto de calidad en la conexión es inigualable. Con evitar solamente una interrupción ya habrás amortizado la inversión.
  5. Márcate una rutina de «oficina». Estar en casa no significa desconectar y relajarse, así que trata de entrar en una dinámica de operativa y alta productividad, donde la vestimenta e higiene personal nos influyen psicológicamente para dar un puntito más. Dúchate por la mañana como si tuvieras que ver a tus compañeros, ¿o acaso permitirías que se rieran de ti porque hueles mal?. Cámbiate antes de sentarte frente al ordenador: ¡¡queda terminantemente prohibido tradear en pijama o calzoncillos!!
  6. Busca actividades fuera del horario de trading. No me voy a poner purista con qué puedes y no puedes hacer, porque seguramente tendrás unos hobbies diferentes a los míos. Lo que está claro es que tienes cientos de opciones entre las que elegir. Hay clases de Yoga online que ayudan a colocar la espalda y conocer mejor tu cuerpo, clases de baile en pareja muy divertidas, Crossfit u algún otro deporte.. El valioso tiempo que estás ahorrando en desplazamientos no debes tirar a la basura: rellénalo con actividades que te aporten valor.
  7. Sal dos veces al día a la calle como mínimo. Lo ideal es dar un paseo corto a media mañana y otro más largo por la tarde, una vez hayas terminado. Respecto al primero, puedes aprovechar para algún recado cercano como ir a comprar el pan. El de la tarde es el largo y tiene que cumplir una función: desconectar del ordenador y olvidarse del mercado para regresar al día siguiente con las baterías recargadas.

El Tiempo: la principal ventaja del Home Trading

En este apartado quiero poner en valor el único recurso finito del que disponemos las personas en este mundo. No se puede comprar, cambiar ni arrendar. Irremediablemente sigue su camino y no se detiene ante nada ni ante nadie. Te estoy hablando del tiempo.

No sé si alguna vez te has parado a pensar el tiempo que se va en desplazamientos hasta tu puesto de trabajo a lo largo del año. Hagamos un sencillo cálculo para valorarlo. Vamos a poner que tardas media hora desde que sales de casa. Es decir, cada día una hora completa ida y vuelta. Esto equivale perder 5 horas a la semana. 22 horas al mes. Al cabo de un año estaríamos hablando de 230 horas. Si lo multiplicamos por un período de 10 años (algo normal en cualquier trabajador), tenemos un resultado de.. ¡2.300 horas! Lo equivalente a 96 días completos.

¿Te das cuenta de esta barbaridad? Piensa en lo que podrías hacer si contaras con ese colchoncito adicional para usarlo en lo que quisieras: estudiar con vistas a un ascenso, perfeccionar nuevos proyectos laborales, mejorar en el deporte que más te motive, ocio y hobbies varios, o simplemente dedicárselo a la familia.

No sé tú, pero yo siempre estoy pillado de tiempo. Me encantaría tener 3-4 horas más al día para abarcar todo lo que me gustaría. En algunas ocasiones he hecho el experimento intentando dormir 5 horas, pero al tercer día ya no puedo más y caigo rendido.

La otra gran ventaja de tradear en remoto es poder vivir donde realmente deseas sin nada que te lo impida. Si vives en una gran ciudad seguro que alguna vez te has planteado una jubilación «dorada» en un lugar más tranquilo alejado del stres, donde el coste de vida sea más bajo y donde puedas disfrutar de los placeres de la vida como el buen tiempo, la playa o una gastronomía de calidad.

Desde el punto de vista empresarial también asoman ciertas virtudes. Además de reducir altos costes estructurales en alquileres y suministros se evitan tiempos muertos o distracciones innecesarias entre compañeros. Desaparecen las charlas que no vienen a cuento o los cafés alargados más de la cuenta, sólo por ponerte un ejemplo. Ya sabes a lo que me refiero.

Los 3 Inconvenientes del Home Trading

He sido un poco «tramposo» en lo que llevamos de post al mostrarte solamente las bondades de quedarte en casa con las pantallas. Establecer tu centro de operaciones en tu domicilio conlleva unos riesgos que pueden hundirte en la miseria si entras en un círculo vicioso negativo.

No todo es de color de rosa, no te lo voy a pintar como si fuera el país de las maravillas. Afrontemos la realidad tal y como es para prevenir los peligros y conocer las consecuencias de los malos hábitos. Chequéalos en la siguiente lista:

  1. El agujero de la soledad. El Trading es una de las actividades más solitarias que conozco. Quizás la que más. Tus resultados dependen exclusivamente de tus decisiones. Es un peso con el que cargas sobre los hombros día tras día. No puedes culpar a nadie ni eludir la responsabilidad. Para lo bueno y para lo malo todo orbita alrededor de tu cerebro. Por eso en ocasiones es bueno tener un compañero al que pedir opinión, que te avise sobre cuándo deberías parar o simplemente tener a alguien con quien desahogarte después de una mala operación. Pasar por una mala racha tú solo puede significar el final de tu carrera como trader si no controlas a los demonios que llevas dentro.
  2. El peligro de encerrarse en casa. Otro de los riesgos es acomodarse y no tener la suficiente fuerza de voluntad para hacer vida más allá de tu zona de seguridad. Es un estilo de vida que, además de ser vacío e insulso, es malo para la salud. El origen de muchos problemas cardiovasculares o de espalda es el sedentarismo. No seas de esos que cogen «fobia» a la calle conformándose con el comfort de sus cuatro paredes. Somos seres sociales y como tal necesitamos relacionarnos con otras personas cara a cara. Suficientes horas pasas ya delante del ordenador, ¡sal a coger color!
  3. Mermas en la Productividad por las distracciones. Me refiero a la tentación de la tele, el sofá, una siesta que dure más de lo habitual.. Siempre van a estar a un paso y demasiado accesibles. En un centro de trabajo es prácticamente imposible caer en ellas porque te pillaría el jefe o tus compañeros. Sin embargo, cuando nadie vigila es como si estos elementos te estuvieran llamando. Sé fuerte y ve a lo tuyo. Ya llegará la recompensa cuando hayas cumplido tus obligaciones.

Hablar de estos aspectos negativos es fundamental para salvarte a tiempo si estás tonteando con el precipicio. Puede que caigas en alguno de ellos, todos cometemos errores. Cuanto antes lo detectes y pongas empeño en cambiarlo más fácil será alcanzar unos resultados estables. Si te dejas llevar por la vagancia y no consigues que la la disciplina sea tu aliada el Cementerio de Traders te estará esperando a la vuelta de la esquina.

Mi Opinión del Home – Trading

No soy ningún radical ni yihadista de las ideas así que no voy a decantarme con rotundidad por uno u otro estilo de vida como sí hacen muchos extremistas. Hay a quien le parece un sacrilegio ir a una oficina, al igual que otros necesitan salir de su casa para ponerse en modo productivo.

Yo lo que busco es la mejor manera de mejorar y rendir al mayor nivel posible. Trabajar en una oficina siendo parte de un equipo tiene aspectos muy positivos y que son difíciles de igualar estando solo. El apoyo entre compañeros, los toques de atención cuando ocurre algún evento macroeconómico, el feedback de alguien cercano y con buenos conocimientos en trading..

Por otro lado, hacerlo desde tu casa significa ganar en calidad de vida al poder dedicarle más tiempo a otros asuntos que te aportan valor, en lugar de estar semi-esclavizado por culpa de un horario abusivo y una mala conciliación laboral. No consiste en esconderse en casa para que el jefe no te esté vigilando de cerca, sino que deberías demostrar cómo los resultados acompañan y lo mucho que te motiva el reto.

La solución perfecta sería hacer un mix entre un concepto y el otro. Lo veo beneficioso tanto para el empresario como para el trader. Tratar de combinar ambas facetas para extraer lo bueno de ellas. Por ejemplo: ir a la oficina una semana al mes para hacer fuerza de grupo, sentar las objetivos y poner cara al equipo (desvirtualizar siempre es bueno) y el resto del mes quedarte en tu casa cumpliendo con tu deber.

Si eres trader autónomo la solución que puedes encontrar es alquilar un Co-Working por horas, días o semanas, con el que cumplirás una función similar a la oficina: socializarás con otros emprendedores que estén en una situación parecida a la tuya.  Sentir que formas parte de un equipo, estar incluido en un grupo social.. son necesidades básicas y que ayudan a desarrollar una buena labor. También existen Co-Workings online, mucho más baratos que los presenciales, en los que puedes introducirte y apoyarte en otros nómadas digitales.

Esta filosofía no sólo considero que es la correcta, sino que es la que aplico en mi Curso de Trading. Trabajamos online, en ocasiones a cientos de kms de distancia, sin tener que desplazarte de tu casa. Eso sí, en cada sesión de trading te empujo para dar el 100% con toda la intensidad posible. No estás sólo en ningún momento frente al mercado, sino que vamos de la mano y comunicándonos las novedades y altibajos al minuto.

Además, nos reunimos en modo video-conferencia una vez a la semana para evaluar tu progreso, detectar los fallos e incidir en los aciertos de las entradas que hayas planteado. Es la única manera de acelerar el aprendizaje y volar solo, yendo de la mano de un profesional. Puedes conseguirlo con mi Curso Avanzado de Trading Semi-Automático.

¡Un saludo a todos y buen Home-Trading!

Enrique Mazón

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