«Dort, wo man Bücher verbrennt, verbrennt man am Ende auch Menschen»

Lo que traducido al español significa:

«En aquellos lugares donde se queman los libros, después arderán las personas»

Cita del poeta alemán Heinrich Heine, en su obra Almansor, de 1821. Aquella sentencia fue premonitoria, porque un siglo después, en la noche del 10 de mayo de 1933, ardieron miles de los libros catalogados como «peligrosos» por los nazis, en la plaza de la Ópera de Berlín.

El ministro de propaganda del Tercer Reich, Joseph Paul Goebbes, dio la orden de eliminar aquellos tomos contrarios a las ideas del gobierno. En la quema participaron estudiantes, profesores y miembros del partido Nacional Socialista Alemán (nazi). Así comenzaba la persecución a escritores molestos para el régimen.

3 años después Adolf Hitler – elegido democráticamente en dos elecciones consecutivas, las de 1933 y 1934 – dio luz verde a «La solución Final al problema Judío». Siguiendo su plan, Alemania creó una industria de la muerte, en la que aniquilaron a más de 6 millones de judíos civiles transportándoles desde los lugares más recónditos de Europa. En aquellos viajes del infierno, así como viviendo en los campos de concentración, hicieron pasar todo tipo de calamidades a millones de humanos, cuyo único pecado fue ser leales a una religión.

 

Esta inscripción está en la plaza de la biblioteca de Berlín. Es un memorial a la quema de los libros contrarios a las ideas nazis, y a la premonición que hizo Heinrich Heine 100 años antes. «Donde se queman libros, después arderán personas»

 


 

Hace unos años conocí a un chico que era un fenómeno editando vídeos, se llamaba Manuel. Manuel tenía la capacidad de montar una película digna de ganar un Óscar partiendo del momento más aburrido. Metía efectos especiales que te dejaban alucinando, hacía pausas dramáticas que te cortaba la respiración, y elegía una música de fondo que te hacía vibrar al son de la escena.

Manuel no daba a basto para atender las peticiones de trabajo que le estaban llegando. Y me parece normal, porque en esta era que nos ha tocado vivir, dedicamos muchos más esfuerzos a mostrar una vida perfecta frente a una pantallita, que a construirla de verdad. Eso Manuel lo sabía, y lo ponía a su favor, cobrando auténticas barbaridades por sus servicios.

Supongo que ya te estarás imaginando quienes eran los clientes de Manuel. Y si no, te doy unas pistas: tienen muchos seguidores, siempre lucen divinos viajando por el mundo, y no comen platos mundanos como lentejas con chorizo, sino que se alimentan de las últimas semillas que se hayan puesto a la moda. Si, Manuel trabajaba para influencers de Redes Sociales, sobre todo Instagram.

 

A Manuel le contrataron una vez para irse a Marruecos con varios influencers. En el viaje al país vecino, las estrellitas de las Redes Sociales querían documentar todas las experiencias tan maravillosas que estaban viviendo. Y mostrarlas a sus seguidores en tiempo real, claro.

Me contó que hicieron de todo: excursiones en camello por el desierto, visitaron alguno de los mejores palacios del país, y se hartaron a comprar utensilios que no necesitan, ni necesitarán, en los famosos mercadillos marroquís, con sus correspondientes regateos. Se pasaron unas vacaciones a todo tren.

Los reportajes que elaboró Manuel eran auténticas obras de arte. Se las apañaba para que, quien los viera, sintiera la necesidad de estar allí mismo, haciéndole creer que se estaba perdiéndose los mejores momentos de su vida. Así conseguía hacer crecer la burbuja del postureo más y más. Y así llegaba el punto en que los usuarios no eran capaces de distinguir qué era verdad y qué era mentira.

 

Lo gracioso fue cuando me dijo lo que de verdad sucedía detrás de las pantallas, lo que nadie veía. Por ejemplo, en las cenas, cuando se juntaban todos en el buffet del hotel, la escena debía de ser patética, ¡porque ni siquiera hablaban entre ellos! Estaban enganchados del teléfono móvil, y en lugar de disfrutar las deliciosas viandas como Dios manda, sólo estaban centrados en hacerle fotitos al plato que tenían delante.

También resultaba que se llevaban a tiros, la imagen que mostraban de ser todos súper amigos sonrientes y siempre haciendo bromas, era falsa. No se ponían de acuerdo ni para la más mínima chorrada, como coger un autobús para ir al aeropuerto o ir en taxi.

A Manuel le daba la sensación de estar viviendo en una película del estilo el Show de Truman, en la que todo el mundo te sonríe y es tremendamente amable contigo sin motivo aparente. Pero sabes que esa actitud esconde algo realmente apestoso. Como si tuviera entre las manos una bomba de relojería que en cualquier momento podía estallar.

 

La gran mentira de las Figuras Técnicas que nadie te ha contado

Esta anécdota sobre el grupillo de pobres diablos que se creían importantes porque les están todo el día diciendo lo guapos que son, no es más que un pequeño recordatorio de lo absurdo que es tomar decisiones en base a lo que supuestamente son las cosas, y lo que en realidad son (como cita Antoine de Saint Exupery en su obra maestra «El Principito»: Lo Esencial es Invisible a los Ojos). Seguro que tú también sabes de algún caso que te puede dar la risa. Como la pareja que presume de su maravillosa luna de miel en Bali y están todo el día dando la turra subiendo fotos de las tortugas con las que han buceado, y a los 2 meses están separados porque nunca se habían aguantado el uno al otro ni el otro al uno.

He comenzado el artículo hablando de estas mentiras que vemos día sí y día también en las Redes Sociales, porque en el trading también hay un montón de ellas. Una es la de que puedes ganar dinero operando las figuras de Análisis Técnico. Te ponen un Doble Suelo o un Doble Techo que se ha cumplido a la perfección y te dicen:

¿Ves lo fácil que es la bolsa? Sólo tienes que hacer comprar en la ruptura de los Dobles Suelos y ganarás un montón de dinero. Si siempre funciona…

 

Bien, esta afirmación la voy a desmentir en base a la experiencia, a mi propia sangre, no por lo que me haya contado un primo lejano de mi amigo. De hecho, en este blog ya he hablado de la cantidad de dinero tirado a la basura probando Robots de Trading que eran una estafa, de la locura que supone hacer Scalping, o del grave error que implica tradear estrategias sin probarlas primero, como la estrategia del cierre del GAP. Estos fracasos los he sufrido en mis propias carnes, no pasa nada por reconocer que he caído muchas más veces de las que he triunfado probando herramientas de trading, sistemas o indicadores (como dijo Nietszche: sólo amo lo escrito con sangre, porque la sangre es espíritu)

Por cierto, simplemente por aclarar los conceptos protagonistas del post. El Chartismo es una rama del Análisis Técnico, la que estudia las figuras que forman los precios. Alguna de estas formaciones son el Doble Suelo, el Hombro Cabeza Hombro, los triángulos… Supongo que te sonarán, o las habrás visto en algún manual de bolsa.

Por su parte, el Análisis Técnico – el padre del Chartismo – es el estudio histórico de los precios para predecir el futuro. Es decir, el Análisis Técnico asume que ciertos patrones se repiten a lo largo del tiempo, porque se han repetido a lo largo de la historia, y lo seguirán haciendo.

El motivo por el que dichos patrones se repiten, es porque las personas mueven el mercado. Y mientras no nos sustituyan los Robots, seguiremos reaccionando de la misma manera ante ciertos estímulos. Es la naturaleza en su máxima expresión, y nadie puede hacer nada por cambiarlo.

 

Sabiendo que las figuras, en teoría, predicen el futuro, podría asemejarlas a estar una tarde en Cantabria y ver el cielo nublado. No hace falta ser muy listo para saber que falta poco para que llueva. Así que, o te pones a cubierto, o enseguida estarás mojado.

Ahora lo fácil sería mostrarte un puñado de gráficos con objetivos técnicos cumplidos, y hacerte ver que es súper sencillo seguir figuras técnicas. Pero eso sería darte gato por liebre, y así no vamos a ningún sitio. Que las estructuras chartistas son muy bonitas lo sabemos todos, pero que no funcionan muy pocos se atreven a decirlo.

Quizás la primera personalidad que se atrevió a señalar este fallo del sistema fue Henry Dow. Él, que fundó el Wall Street Journal, y de quien toma nombre el índice bursátil Dow Jones 30, dijo que el Análisis Técnico fallaba. La frase literal extraída de su obra, La Teoría de Dow (1932), dice así:

«Double Tops» and «Double Bottoms» are of but little value in forecasting the price movement and have proved to be deceptive more often than not»

Lo que traducido al español quiere decir:

«Los Dobles Suelos y los Dobles Techos tienen poco valor a la hora de predecir el movimiento del precio.

Está demostrado que engañan más veces de las que funcionan»

 

Bien, pues en vez de mostrarte la cara bonita de la moneda con alguna técnica infalible para forrarte en bolsa, te voy a decir por qué un sistema basado exclusivamente en los objetivos técnicos no te va a dar ninguna alegría. Me quito la careta y te muestro la verdad. La que nadie se atreve a decir por motivos evidentes.

Y ojo, porque esto no consiste en despreciar el Análisis Técnico ni mucho menos. Al final también te diré cómo sacarle partido. Porque sí, puedes ganar dinero siguiendo figuras técnicas, por supuesto que puedes.

Puedes probar tú mismo a operar los Dobles Suelos, los Hombros – Cabezas – Hombros y demás figuras… pero te aseguro que yendo a pecho descubierto, haciéndolo tal y como dicen los manuales, no vas a sacar ni media alegría. Y si lo intentas, llegarás a las mismas conclusiones que me llevaron a dejar de operarlas:

 

#1. Muchas figuras no se cumplen porque el mercado se queda en rango lateral

Podemos llamar a las figuras técnicas de muchas formas, a cada cual más estrafalaria. Que si Batman, Taza con Asa Invertida, Triángulo Descendente-Ascendente-Descendente… Todo eso está muy bien para el que pretende complicarse, pero nosotros hemos llegado aquí para llenar el bolsillo. Así que vamos a hacerlo sencillo.

Todas las estructuras chartistas nos dan la misma información: son procesos de acumulación y distribución antes de una tendencia. Siempre es el mismo proceso. Una y otra vez:

  1. Se crea un rango lateral,
  2. Se rompe el rango,
  3. Llega un movimiento tendencial

 

Por lo tanto, las figuras se cumplen sólo si comienza una tendencia desde la ruptura. Si la tendencia nunca arranca, o se queda a medias, el precio se girará y llegará el Stop.

La siguiente pregunta a responder es: ¿suele haber tendencia en los mercados? Pues no, la tendencia no es el estado habitual de los precios.

El mercado está más del 70% del tiempo en rango lateral.

 

Esto es psicología de masas pura y dura. A los precios les es mucho más cómodo quedarse como están dentro de su zona de comfort, que desplazarse y explorar zonas no avistadas. Y esto seguirá siendo así por los siglos de los siglos.

Si, aproximadamente, el 70% de las veces no hay tendencia, no se cumplirán los objetivos marcados. Tan sencillo como eso.

Te enseño un par de figuras perfectas, de esas que dirías que aparecen en los manuales de Análisis Técnico. Parecería que se fueran a cumplir sí o sí. Y, sin embargo, nunca llegaron al objetivo.

 

Fíjate en este Hombro-Cabeza-Hombro «perfecto» que no se cumplió. Después de activarse el precio debería bajar, pero no lo hizo. Se quedó en lateral y fue a visitar la parte alta del rango

 

Este Doble Suelo «perfecto» se quedó muy cerca de cumplir el objetivo. No tuvo fuerza como para pegar el último tironcito, y se giró. 

 

#2. Las Falsas Rupturas son habituales

Que la mano fuerte va a tratar de confundirte es más viejo que el vinagre. Has entrado en el juego más sucio del mundo, y van a ir a por tu dinero a toda costa. ¿Qué esperas, que vengan a recibirte con flores y adornitos?

No, eso no va a ocurrir. Esto es la jungla. Aquí nadie te va a acunar por las noches.

Sabemos que compran periodistas, que difunden bulos, que manipulan el mercado cuando les conviene… Hacen y deshacen como les parece.

 

¿Cómo no van a mover el precio unos pips o arriba o abajo para engañarte? Quedarse con tu dinero es como un juego de niños para ellos. Activan la figura, parece que el precio va a salir volando y resulta que todo era mentira.

Y tú, que has comprado justo en la ruptura, te das cuenta que has entrado en el peor momento posible. Las dilataciones han sucedido siempre, suceden y lo seguirán haciendo. Por ejemplo, en este doble suelo:

Ojo a la cara de tonto que se te queda comprando en el punto de ruptura en este Doble Suelo. Al poco se gira para no volver jamás

 

#3. Algunas figuras no son lo que parecen

Hermann Rorschach fue un psiquiatra y psicoanalista suizo. Era 1921 cuando, en el curso de sus investigaciones, diseñó un test para determinar rasgos de personalidad de los pacientes. Les mostraba unas láminas y tenían que describir qué le sugerían las imágenes.

El truco está en la ambigüedad: las imágenes no están claras. Unos pensarán que es una cosa y otros pensarán que es otra.

Te muestro la primera lámina del test:

La primera lámina del test de Rorschach genera muchas dudas sobre lo que estás viendo o dejando de ver

Según el psicoanalista Rorschach si ves una polilla, un murciélago o una mariposa, no muestras alteraciones cognitivas. Entrarías dentro de la «normalidad». Pero si piensas que es una máscara podrías tener problemas de paranoia.

Un poco fuerte que se diagnostiquen trastornos de psicopatía por interpretar una imagen, que ya de por sí es ambigua, de una manera u otra, ¿no crees?

Bien, pues vamos a aplicar una especie de test de Rorschach al trading. Ahora te pregunto: ¿qué ves en este gráfico?

Un gráfico con figuras alcistas activadas… pero también con figuras bajistas. ¿Con cuáles eliges quedarte? Pues con ninguna porque el mercado está súper lateralizado

 

Si distingues un Doble Suelo o un Hombro – Cabeza – Hombro invertido tranquilo, no significa que padezcas paranoia, depresión ni cualquier otra psicopatía. Es normal, ya que aparecen en la pantalla. El precio debería irse en cualquier momento hacia arriba según este análisis.

El problema es que también se aprecian figuras bajistas. Hay un Doble Techo y un Canal Bajista muy claros, que se han roto por la parte baja.

Unas figuras te dicen que el precio va a salir disparado como un cohete y otras te avisan de un desplome inminente. ¿Con qué análisis te quedas?

 

Cuando hay una disparidad tan acusada lo mejor es no hacer caso ni a unas figuras ni a otras. Estarías tirando una moneda al aire, jugándotela al 50% de probabilidades. Y el trading no tiene que consistir en hacer girar la ruleta, para eso te vas al casino y al menos sales de casa.

Te voy a dar un pequeño truquito, como hacer la prueba del algodón de Don Limpio. Pregúntale a un amigo qué ve en el gráfico, y muéstraselo sin ninguna línea.

Si los dos veis cosas muy diferentes es mala señal. Mejor pasa de largo y vete a otro donde lo tengas más claro. Será por oportunidades.

 

#4. El Ratio-Rentabilidad riesgo no merece la pena

El último punto por el que no deberías tradear las figuras técnicas tal y como dicen los puristas es porque no es rentable. Ni aunque se cumplieran más del 50% de las veces te saldría a cuenta.

El punto de entrada en una estructura debería estar después de la ruptura. En ese momento se supone que comienza la tendencia. Pones el Profit, el Stop y listo, te apartas de las pantallas.

El problema de entrar al Break-Out, además de comerte las dilataciones, es que no estás optimizando la trade. Estás hipotecando parte del Profit y ampliando el Stop.

 

Lo vemos con un ejemplo de Doble Suelo, donde el Soporte está en la cota 1€ y la Resistencia en 2€. Es decir, vas a por 1€ de Profit y 1€ de Stop, un ratio rentabilidad / riesgo 1:1. Aparentemente es una operación sencilla.

Pero la realidad dista bastante de la teoría. Como quieres asegurar que realmente ha roto la resistencia, entras 10 céntimos por encima, en 2,10. Y al Stop le das otros 10 céntimos de margen para que no te lo barran en el peor momento.

Es decir, que la figura original medía un dólar, pero has empeorado 10 céntimos a la compra y otros 10 céntimos en el Stop. El posible beneficio será de 90 céntimos y el Stop de 1,20€. En lugar de un ratio rentabilidad/riesgo 1:1 te has plantado en un ratio 1:1,3.


Ejemplo de figura técnica dándole margen a la entrada y al Stop. El recorrido del Stop es un 15% mayor que el del Profit

 

Ahora para empatar necesitas hacer 6 trades positivas de cada 10. ¡Para empatar! Es decir, si pretendes ganar te hace falta un 70% de acierto, y no un 50%.

Y, como ya has visto antes, olvídate de que se cumplan el 70% de las figuras chartistas.

Las cuentas no salen, se mire por donde se mire.

 

Hay un contexto en el que la fiabilidad de las Figuras Chartistas se dispara

Bien, ya he expuesto los argumentos en contra por los que operar figuras técnicas es un suicidio. Si a pesar de estos inconvenientes estás empecinado en operarlas sí o sí porque te encanta el chartismo, tengo una buena noticia para ti. Porque te pueden dar mucho dinero.

Ahora bien, tienes que meterle un filtro. Si se cumple, aprietas la tecla. Y si no se cumple, te quedas como estabas, sin tocar nada.

El filtro es el siguiente:

 

Espera a un momento de pánico o euforia

La fiabilidad de una figura técnica en los momentos extremos es inigualable

 

Si abres el telediario y están hablando de lo dura que está siendo la crisis económica, muestran imágenes de la cola del paro o ves cómo desahucian a una familia de «clase media», te invadirá un miedo de narices. Pensarás, ¿cómo voy a meter ahora un duro en bolsa con la que está cayendo?

Pues si aparece en el gráfico de la bolsa una figura de vuelta, como un Triple Suelo o un Hombro-Cabeza-Hombro invertido, será el mejor momento de entrar.

Será una posición ganadora. Sin dudarlo.

La figura de cambio de tendencia que marcó la bolsa americana en 2009, cuando se hablaba de un «cambio de paradigma, el mundo que conocíamos se ha terminado». ¡15 años después el S&P500 se ha multiplicado por más de 10!

 

Y para las figuras bajistas hay que esperar a un momento de euforia.

Como cuando el vecino te restriega en la cara la cantidad de dinero que ha ganado con el activo financiero de moda. O en Redes Sociales haya chavales de 19 años enseñando a invertir en no se qué criptomoneda. ¡O hasta el taxista se atreva a recomendarte dónde colocar tu dinero!

Mucho ojo, que a todo cerdo le llega su San Martín su San Martín. Si, por lo que sea, aparece un Hombro-Cabeza-Hombro o un Doble Techo en ese activo financiero del que te han hablado, ya sabes lo que toca. Entrar y esperar a recoger los cadáveres.

 

El otro modo de ganar dinero tradeando Figuras Técnicas

Te voy a confesar un secreto: le he dedicado tanto empeño a este artículo sobre las figuras técnicas porque tengo con ellas una relación de amor-odio. Me enganché a ellas gracias a David Galán, el formador de trading de quien me hice súper fanático. Me veía sus vídeos uno detrás de otro, y eso que alguno duraba casi dos horas, pero es que me alucinaba cómo explicaba los movimientos del mercado.

David Galán hacía especial hincapié en las figuras técnicas, parecía magia. Marcaba un objetivo alcista por Doble Suelo en el DAX… y a los pocos días se cumplía. Mencionaba un triángulo descendente en el Oro.. y en unas horas alcanzaba la cota marcada.

Recuerdo su famosa frase después de acertar un movimiento, siempre decía con su acento gallego:

«Objetivo OK, análisis cumplido»

 

Por eso me obsesioné con el trading de figuras técnicas y no podía dejar de buscarlas una y otra vez en los gráficos. Después de ver cómo mi ídolo lo hacía tan fácil y tan bonito, acertando casi siempre… ¡Yo quería hacerlo igual que él!

Quería adivinar las futuras tendencias y ganar dinero desde ya con la siguiente estructura, y quería hacerlo rápido. Veía un Doble Suelo en 5 minutos y ahí me metía como loco, sin importar que el precio estuviera en mitad del rango o si por la tarde pudiera haber dato de empleo USA. Tenía puestas las orejeras del burro y no veía más que la figura técnica, el punto de ruptura y en dónde debían ir colocados el Stop y el Profit.

Ya te imaginarás cuál fue el resultado de querer conseguir mucho con demasiado poco: operar figuras técnicas solo me alcanzó para disgustos. Por las ganas que le había puesto a este reto personal, me supuso una decepción tan grande el darme cuenta de que no se podía ganar dinero con las figuras técnicas. Yo ya me veía pagándome la mariscada de Navidad gracias a los Dobles Suelos y a los Dobles Techos, pero la realidad iba a ser muy diferente.

 

Espera… ¿o quizás sí que se puede ganar dinero con el chartismo? Igual resulta que hay una manera de hacerlo posible…

Después de este fracaso que te acabo de contar, y de muchos otros, llegó a mi vida el sistema de Reversión a la Media, el protagonista del curso de Trading de esta Academia. Y una vez entendí cómo funcionaba el mercado de verdad, y cómo sacarle partido con un sistema, me di cuenta de que podía introducir las figuras técnicas como complemento del sistema.

Repito el orden de las factores, porque sí altera el producto. Primero necesitas entender cómo funciona el mercado, luego necesitas un sistema de trading acorde a tus conocimientos del mercado, y después sí que puedes trabajar con las figuras técnicas. Y ganar dinero con ellas, claro.

En el Curso de Trading cuento cómo operarlas dentro del sistema de Reversión a la Media. Si te interesa conocelo, estar 6 meses operando acompañado y tener todas las semanas una tutoría para enderezar tu camino en este mundillo de la bolsa, entonces te interesa el Curso. Encontrarás más información en el siguiente enlace:

 

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Y recuerda descartar la mayoría de figuras técnicas, porque solo te van a dar para disgustos, a no ser que utilices el filtro mencionado. Que nadie lo va a hacer por ti 😉

El consejo de trading, por Enrique Mazón

 

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