Llevaba un tiempo queriendo escribir uno de esos artículos que entran en terreno pantanoso y pueden levantar alguna que otra ampolla. Después de mencionar El cementerio de traders en este post me había llegado algún que otro e-mail preguntándome por el asunto. He estado esquivando el tema pero ha llegado el momento de profundizar. Así que vamos a por ello.

Como ya te te dejé entrever en su momento, el concepto del cementerio de traders no es nuevo y ya ha sido explicado en las distintas comunidades de traders, así como en alguna que otra película bastante conocida. Son miles los millones de euros que hay en juego, por lo que hay manos muy fuertes empujando para que no salga mucho a la luz y se quede bien tapado sin hacer ruido.

Para mi su definición sería algo así:

Dentro del mundo del trading existe una parte muy oscura de la que es muy difícil salir pero muy fácil entrar. Más del 80% de los traders pierde todo el dinero que deposita en su cuenta de trading, el cual se esfuma en cuestión de horas, días o semanas.

De hecho, la gran mayoría de personas no se puede ni imaginar la cantidad de millones que acaban dilapidados en El cementerio de traders. Se piensan que quien «opera en los mercados financieros» entra con un conocimiento superior al resto o que las rentabilidades están garantizadas con el mínimo esfuerzo.

Desconocen que, en muchas ocasiones, el mercado saca lo peor de cada persona, convirtiéndole en un jugador irracional y autodestructivo.

Mientra que por un lado, la publicidad atractiva para alcanzar el éxito rápido y sin esfuerzo es constante, la otra cara de la moneda llena de ruinas personales, deudas, e incluso familias rotas queda bien oculta.

¿Pero qué es exactamente El cementerio de traders?

No te estoy hablando de un lugar físico donde hay lápidas, nichos o panteones y por la noche entran los adolescentes a hacer botellón o a invocar espíritus.

No tiene nada que ver con eso.

Tampoco hay una asociación, una página web ni un lugar al que ir para velar por las pérdidas que ya no volverán.

El cementerio de traders es una metáfora sobre cómo la irracionalidad del mercado te consume haciendo perder la cabeza (y el dinero) a quienes se lo toman como un juego de azar, apoderándose de ellos hasta el extremo.

¿Esto ya te empieza a sonar?

Me refiero a sentir el ansia del jugador, a querer tener una posición abierta en el mercado simplemente por experimentar la emoción de ver tu propio dinero fluctuando en segundos. El resultado final llega a ser lo de menos porque el riesgo y la posible recompensa son más importantes, generando ese «chute» que te hace ser dependiente del mercado.

Como lo oyes. El trading crea adicción. Y de las duras.

Hace unos años, en una película sobre apuestas deportivas vi una aproximación bastante certera a El cementerio de traders. En ella, el jefe de la sala de apuestas era cocainómano, y explicaba sus sensaciones cada vez que se metía. Decía algo así como «El mejor momento de ponerme son los segundos antes de hacerlo, cuando me estoy preparando y tengo la incertidumbre sobre cómo reaccionará mi cuerpo. Es mucho mejor imaginar lo que pasará que lo que realmente ocurre»

No recuerdo el nombre de la película pero sí el actor que lo interpretaba, Matthew Mcconaughey. El caso es que por aquel entonces tenía la cara bastante chupada y daba muy mal rollo, de esas personas que evitarías por la calle.

Da mucha lástima pensar que algunos traders pueden llegar a convertirse en eso, con todo lo que implica. Nadie está libre de caer en la adicción y la mejor manera de evitarlo es prevenir: con buena formación y entendiendo perfectamente los riesgos de la puerta que estás cruzando.

En resumen, El cementerio de traders sería cualquier cuenta dilapidada por un trader que ha entrado a mercado con una urgencia psicológicamente incontrolable, de forma persistente y progresiva.

El cementerio de traders siempre ha existido

Hay una cosa que hay que dejar clara, y es que esto no es algo nuevo, El cementerio de traders siempre ha existido. Lo que pasa es que con el boom de apps para invertir rápido desde tu propio móvil y las facilidades que dan para empezar a especular en los mercados, los miembros de El cementerio de traders se han multiplicado exponencialmente.

Pero insisto, este tipo de comportamientos patológicos siempre existieron. Y lo peor es que ya te vienen de serie, no puedes hacer nada por evitarlo.

Tu cuerpo está programado para generar unas hormonas cuando tienes dinero en juego en un sistema de riesgo-recompensa. Llámalo apuestas deportivas, ruleta, black jack o trading. La única diferencia es que trading suena mucho mejor.

Cada vez que entras en acción tu cuerpo genera una sustancia química llamada dopamina, que activa las mismas vías de recompensa placentera en tu cerebro que si disfrutaras de tu comida favorita o tuvieras relaciones sexuales.

Y esto, ya te digo, es un tema biológico. Las leyes de la naturaleza.

El origen de los juegos de azar datan del año 3.000 a.c en la civilización China, mientras que los egipcios fueron los primeros en esculpir un dado de 6 caras, allá por el año 2000 a.c. Piensa que estamos hablando de hace 4 y 5 mil años.

La tendencia no hace más que crecer desde entonces. Por ejemplo, en la Edad Media los juegos de cartas eran el entretenimiento favorito de los marineros en las largas travesías o de los soldados en guerra.

Hoy en día cualquier barrio tiene una o varias casas de apuestas y se anuncian en los mejores equipos deportivos pagando patrocinios millonarios. En tres clicks desde que abres tu explorador de internet puedes entrar en la rueda, de la que no sabes cuándo saldrás.

Cómo descubrí El cementerio de traders

Voy a explicarte cómo me enteré de que más allá de los anuncios llenos de optimismo con engominados en cochazos y chicas bonitas había una parte de realidad muy difícil de digerir.

Para mí descubrir que existía El cementerio de traders no fue nada fácil, sobre todo cuando venía de un ambiente con bastante postureo donde me hacían creer que nadie perdía en bolsa y que quien reconociera sus pérdidas era poco más que un fracasado.

Cuando te repiten tantas veces que es muy fácil batir al mercado y clichés como que lo difícil es hacer el primer millón pero después va todo rodado, te lo acabas creyendo.

Esto es lógico hasta cierto punto. Por lo general nadie te va a decir que se ha equivocado con una inversión o que ha perdido dinero en un trade. El daño reputacional, sobre todo dependiendo de en qué ambiente te mueves, puede suponer incluso hasta la pérdida de tu trabajo. Otro aspecto es el ego: muy pocos están por la labor de reconocerse humildes y aprender de sus errores.

Entonces, si tú estás metido en ese círculo se genera una bola de expectativas que poco tienen que ver con la realidad, aunque tarde o temprano se termina destapando.

Vamos a empezar. Todo comenzó en el año 2013.

Poco después de terminar mis estudios tenía bastante claro que quería dedicarme al mundo de la bolsa y no sabía muy bien por dónde introducirme. Era ya verano, a mediados de agosto, cuando vi una oferta de trabajo que me llamó poderosamente la atención.

Seleccionaban «agentes de bolsa» en el centro de Madrid.

Podía ser un buen inicio, me dije. Así que allí me planté. Al poco tiempo, y después de una mudanza express, estaba trabajando en pleno distrito financiero de la capital de España.

Eso sí, lo que me encontré era bastante diferente de lo que en un principio esperaba.

No había gráficos, ni pantallas y las noticias económicas del día apenas tenían importancia.

Lo que había eran teléfonos. Muchos teléfonos.

No sé si habrás visto la película «El lobo de Wall Street», pero lo que viví en solo 2 meses trabajando para un broker de cfds online es lo más parecido que puedo describirte, por muy subrealista que parezca.

El trabajo consistía básicamente en llamar, llamar y llamar a posibles clientes interesados en productos financieros de alto riesgo, una especie de venta a puerta fría.

Empezábamos con una charla motivadora a primera hora del día, para después ir al grano y contactar directamente con posibles clientes.

Parece fácil, pero no lo es. Desde aquí, por cierto, todo mi respeto a los comerciales a puerta fría. Imagínate que a ti te llaman a mediodía para decirte que ingreses 5.000€ en un bróker con sede en Malta porque hay que comprar Dax30 inmediatamente antes de que suba por el buen dato de empleo que se va a publicar mañana en Alemania. ¿Lo harías? No solo eso, sino que seguramente contestes mal e incluso descargues parte de tu mal día con la persona que tienes al otro lado del teléfono. Así una tras otra, hasta que finalmente entablas una conversación decente.

Muy pocos aguantan esa presión y rechazos continuos, pero quien lo hace suele conseguir resultados extraordinarios. La clave está en utilizar distintas estrategias de persuasión.

Aunque tú no seas parte del juego y nunca vayas a invertir por una recomendación telefónica, hay muchos minoristas que sí lo hacen. Sus cuentas evidentemente duran bien poco en el mercado. No te voy a hablar de cifras exactas, pero los ceros que cualquier bróker maneja en su cartera de clientes son mareantes, muchísimo más de lo que te imaginas. Te doy una pista: multiplica por 15 la cantidad que puedas estar pensando y estarás más cerca de la realidad.

La segunda revelación que tuve sobre El cementerio de traders tuvo lugar en noviembre de 2017. Por aquel entonces compaginaba mi trabajo en una de las mayores multinacionales de Prop Trading del mundo con un proyecto de formación bursátil en España, y fui invitado para dar unas conferencias de bolsa ante más de 300 personas en la capital de Colombia, Bogotá.

Todo había salido rodado, a la gente le había encantado la formación express impartida (siempre recalcando que no era ni mucho menos un Curso de Trading), y al terminar teníamos un contacto más directo con los asistentes que quisieran saludarte personalmente o hacer preguntas.

Entablé conversación con uno de ellos, el que más interés mostraba por las pautas y estrategias que habíamos ensañado en la ponencia. Aquel señor, de unos 50 años y aspecto totalmente normal, estaba a punto de darme una nueva gran lección sobre la crueldad del mercado.

Fuimos derivando de temas de bolsa a nuestros casos y experiencias particulares. Cuándo habíamos empezado, qué opinaban nuestras familias y los resultados aproximados que llevábamos acumulados hasta la fecha. Yo le conté que estaba siendo un año bueno, pero no tanto como 2016, cuando le había ganado más de 6 cifras al mercado (esta historia te la contaré en otro post). Entonces llegó su turno.

Me confesó que había perdido más de un millón de euros haciendo trading especulativo.

Me quedé de piedra, la verdad.

No era un caso de los que te cuentan y no sabes si es leyenda o verdad. Sino que lo tenía ahí mismo, delante de mi.

El hombre, a raíz de esas pérdidas había tenido que pedir mucho dinero prestado para recuperarse, no terminaba de levantar cabeza.

No sé cómo le habrá ido desde entonces, pero espero que se haya recuperado y pueda llevar una vida tranquila y sin agobios.

¿Quién acaba en El cementerio de traders?

Otro de los grandes mitos y falacias de la bolsa es que el coeficiente intelectual de una persona tiene que ser directamente proporcional a la rentabilidad que obtiene en sus operaciones financieras.

Vamos, que cuanto más «listo» eres más dinero ganas en el mercado.

Nada más lejos de la realidad. Cualquiera puede acabar en El cementerio de traders

Hay decenas de casos a lo largo de la historia de mentes brillantes que perdieron auténticas fortunas. Uno de los más conocidos es el de Isaac Newton, que a pesar de ser una eminencia en el campo de la física y enunciar la teoría de la gravedad (las 3 leyes de Newton que se estudian en el instituto siguen siendo la referencia en los fundamentos de la mecánica), murió prácticamente arruinado por una mala inversión en la compañía de los Mares del Sur. Fue la mayor burbuja financiera del siglo XVIII con miles de ahorradores británicos atrapados al depositar su confianza en una empresa que supuestamente generaba inmensos beneficios en el comercio con América cuando apenas tenía actividad.

Pero no es el único. A mediados de los 90 dos premios Nobel de economía, Myron Scholes y Robert Merton, participan en la creación de un fondo de inversión apalancado en Estados Unidos, el llamado «Long-Term Capital Management«. Si bien en los primeros años su rentabilidad fue extraordinaria, un 40% de media, muy por encima de la del mercado, con la crisis financiera rusa se acabó la fiesta. En 1998 el fondo quebró, dejando una pérdida superior a los 4.600 millones de dólares.

Te lo recuerdo: el fondo de inversión se llamaba «Gestión de Capital en el Largo Plazo» , estaba dirigido por las mentes más brillantes de Estados Unidos y quebró solamente 4 años después de su creación.

Hasta la torre más alta puede caer y quien te diga lo contrario miente. Da igual que tengas el doctorado en ingeniería aeronáutica o hayas ganado un Premio Nobel, las reglas del mercado te van a afectar por igual. El trading se aprenden a base de cientos de horas practicando, no se enseña en los títulos universitarios.

De hecho, incluso es contraproducente un trader con un alto nivel intelectual y económico porque suelen ser más soberbios. La humildad en el mercado es uno de los factores determinantes para tu supervivencia: primero asume que no pintas nada y después ya hablaremos de ganar dinero.

Es bastante simple identificar los comportamientos nocivos en bolsa. A continuación te doy una lista de patrones que debes evitar si quieres mantener tu dinero a salvo. Estos son los que, tarde o temprano, terminarán visitando El cementerio de traders:

#1. Quienes buscan rentabilidades imposibles

Seguramente en más de una ocasión te has encontrado con titulares atractivos del estilo:

«Duplica tu dinero en una semana, vive del Trading con 2.000€ en la cuenta o dile adiós a tu jefe para trabajar desde la playa»

A ver, no te digo que sea imposible. Claro que puedes vivir del Trading, pero no de cualquier manera.

El ratio rentabilidad-riesgo es la prueba del algodón del trader: no engaña. Cuanto más arriesgas para obtener beneficio, más estás dispuesto a perder. Si en un buen mes puedes ganarle al mercado 2.000€, eso significa que en uno malo puedes perder 2, 3, 4 o 5.000€ fácilmente. No es ningún drama. Simplemente es la realidad.

Cuando estás jugando con un petardo encendido pasándotelo de una mano a otra, puedes tener suerte y que te explote en el aire 10 veces seguidas. Pero con que una te pille estallando mientras lo sujetabas, te has quedado sin mano.

Con una cuenta de 200-300.000€ sí puedes intentar sacar un sueldo decente de 30,40 o 50.000€, pero si te marcas ese objetivo teniendo 2 o 3.000€ necesitarás arriesgar todo en cada semana o mes, porque sino las cuentas no salen.

Y ya sabes cómo termina ese tipo de operativa. Y sino, puedes preguntárselo a los inversores del LCTM 😉

#2. Los que operan sistemas o estrategias gratuitas en real sin haberlas probado un tiempo prudente

Este otro punto es bastante común, el de traders que, como no tienen una estrategia propia, empiezan a seguir las de otros sin haberla testeado durante un tiempo prudencial. Se defienden con argumentos tan sólidos como «un conocido me lo contó», «este robot me ha costado 25€ en internet» o «lo leí en un libro de cambia tu vida en 3 meses con el Trading» .

En este post ya te hablé del peligro de seguir estrategias que no dominas, por mucho que se lo hayas escuchado al gurú de turno en el que confías.

Esta dolencia tiene cura: primero estudia una estrategia, entiende sus fundamentos. Luego pruébala en demo un tiempo prudencial para hacerte con la gestión monetaria y ver qué ocurre en las rachas positivas y negativas. Por último sí que puedes lanzarte a mercado real, pero con el mínimo capital hasta que te habitúes. Los experimentos con gaseosa.

#3. Traders que no llevan Stops, creen que llevan la razón por encima del mercado y nunca rectifican

Una de las características que tienen los depredadores del mercado es que saben reconocer cuándo se han equivocado. No le dan más vueltas, asumen que esa operación no es ganadora y tratan de minimizar las pérdidas.

¿Por qué lo hacen? Porque son conscientes de que es imposible tener un 100% de aciertos, así que prefieren cerrar en negativo de vez en cuando y apretar al máximo en las rachas ganadoras. El primer paso para ganar es aprender a perder.

Sin embargo los jugadores compulsivos llevan sus posiciones al límite, no tienen un plan B de escape para cuando el precio vaya en su contra.

Cuando no cuentas con una salida de emergencia en tu edificio un incendio te convertirá en cenizas. Lo mismo sucede en el trading.

#4. El Trading en noticias

Mira que he conocido traders malos, regulares, buenos y muy buenos, pero todavía no me he encontrado a ninguno que gane dinero vaticinando las noticias.

Normalmente quien lo intenta te dice algo así:

«Voy a vender Dow Jones 5 minutos antes del dato de empleo americano porque seguro que sale un dato malo con alta destrucción de empleo y la bolsa cae»

La mano fuerte hará lo que quiera hacer, y casi siempre lo máximo posible para confundirte. En algunos datos buenos el mercado subirá y en otros bajará, sin explicación posible. Nadie tiene la capacidad de adivinar el futuro, tú no vas a ser el único.

En la siguiente imagen te muestro lo que ocurrió después de un dato de empleo americano mucho peor de lo esperado. A pesar de la destrucción de miles de puestos de trabajo el mercado subió con fuerza cientos de puntos. ¿Alguien lo entiende?

 

Lo que sí está claro es que después de un dato económico relevante llega la volatilidad, aunque es imposible predecir en qué dirección irán los precios.

En el Curso Avanzado de Trading veremos cómo afrontar la publicación de los datos económicos más importantes de la semana y el mes para que tengas la seguridad de estar haciendo lo correcto.

#5. Si no sabes parar después de un día bueno

La avaricia es una de las grandes enemigas del trader minorista. En la mayoría de ocasiones, quienes hacen intradía con uno o dos buenos trades en la sesión es más que suficiente para cerrar y dedicarte a otra cosa.

Sin embargo, siempre quieres más. Cuando llevas 4 operaciones positivas quieres 5 y cuando tienes 5 quieres 7. Esta es una particularidad del ludópata: la urgencia por seguir operando hasta que tu capital dice basta.

Cada día hay un montón de oportunidades para ganar dinero en el mercado, pero cuanto más tiempo estés con posiciones abiertas más cerca estarás de equivocarte por el desgaste psicológico, estrés y ansiedad que genera cada entrada.

Es fundamental detenerse y conformarse con lo ganado, que mañana vuelve a salir el sol.

El cementerio de traders en la actualidad

En el año 2018 la ESMA, Autoridad Europea de Valores y Mercados, obligó a los brokers de CFDs a publicar en la portada de su página web qué porcentaje de sus clientes que quebraban cuentas. Esta normativa sigue vigente, de hecho puedes chequear el dato cuando entres en cualquier broker minorista si haces scroll y bajas un poco, tampoco te lo van a resaltar en la segunda línea de la web y con signos de exclamación.

Cerca del 90% de traders minoristas son perdedores compulsivos: nunca ganarán dinero al mercado. Los datos son similares a los de cualquier casino, donde casi nadie vence a la casa. Además, si eres de los pocos que asoma la pata con beneficios pueden cortarte la cuenta y no dejarte operar más, similar a lo que ocurre en los locales de apuestas o juegos de azar.

Supongo que te sonará la historia de los Pelayo. En los años 90 Gonzalo García-Pelayo descubrió imperfecciones en la fabricación de las ruletas después de estudiar miles de tiradas consecutivas. Llegó a la conclusión de que las ruletas favorecían a ciertos números por encima de otros. Organizó a su familia, les explica el método y les puso a trabajar, llegando a ganar 70 millones de pesetas en el Casino de Torrelodones, que les prohíbe la entrada cuando descubren la fortuna que se les estaba escapando.

Hoy en día, en una sociedad que reclama urgencia y resultados inmediatos, El cementerio de traders sigue creciendo a pasos agigantados. Valores como la paciencia, constancia y disciplina parecen perdidos y eso lleva a la desesperación y malos resultados de tareas que se hacen con prisas cuando requieren mucho estudio.

¿A quién le interesa que el cementerio de traders siga greciendo?

No voy a meterme en muchos líos en este apartado, así que a continuación te muestro unas imágenes que son públicas y al alcance de cualquiera.

¿De dónde crees que salen tales millonadas para gastarlas en publicidad? ¿No te da que pensar?

Investiga un poco por tu cuenta sobre cuánto cuesta patrocinar a uno de los mejores equipos de la Premier League, al mejor velocista de la historia o llevar tu nombre en el chasis de un Fórmula 1. Luego me cuentas.

Los dos principios para evitar entrar en El cementerio de traders y salir victorioso del mercado.

Después de todo lo que has leído en este post puede que te haya dado el bajón y hayas decidido salir espantado, pero no todo lo que te voy a contar en el día de hoy es negativo, ni mucho menos.

El trading es un oficio maravilloso que bien llevado te puede dar libertad, un sueldo extra o simplemente una nueva disciplina en la que mejorar. Pero hay que hacer las cosas bien y pasar por una etapa de dolor. «No pain no gain«. Ya sabes que al otro lado del mercado te están esperando las tentaciones para quedarse con tu dinero, así que debes ser fuerte y resistir. En esta última lista te muestro los dos puntos clave para que no seas un alma perdida más en El cementerio de traders.

  1. El primer punto es que, aunque entres en El cementerio de traders en tus inicios, puedes salir de ahí. Es normal estar desorientado, equivocarse y perder dinero al principio. Pero para salir del pozo es fundamental ser humilde y reconocer tus errores, saber parar a tiempo y desechar lo que no te funciona. Cuanto más tiempo sigas dándote cabezazos contra un muro más difícil será rectificar la lesión.
  2. La última verdad es que nunca ha sido tan fácil ganar dinero al mercado como lo es hoy en día. Tienes todos los medios a tu disposición, grandes herramientas, Internet de alta velocidad desde cualquier punto del mundo con plataformas en tiempo real, pero tienes que saber usarlos. Si te dejan un Ferrari pero no tienes ni el carnét de conducir seguramente no controles la potencia de lo que tienes entre las manos y te estrelles en la segunda curva, machacando miles de euros y una auténtica joya del automovilismo. ¿Es culpa del vehículo? No: es la tuya por no saber manejarlo.

Se puede conseguir pero eso sí, debes saber que tu cuenta no va a crecer sola. Lo que te he contado en este artículo es una llamada de alerta máxima para que no caigas en los mismos errores del 90%, pero para que retires dinero del bróker de vez en cuando hacen falta más cosas que evitar los fallos: una estrategia ganadora, una gestión monetaria sostenible y la constancia y disciplina para ponerlo en práctica todos los días.

Si no tienes un sistema ganador te puedo enseñar el que utilizan en las mayores empresas de Prop Trading del mundo, si patinas en la gestión monetaria con mi calculadora de lotes nunca más irás al límite en una operación, y si necesitas apoyo en tu día día me encargo personalmente durante tres meses de enviarte señales y además realizamos una tutoría semanal de 1 hora de duración. TODO en mi Curso Avanzado de Trading Semi-Automático.

Un abrazo a todos

Enrique Mazón

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