Sé que el post de hoy va a escocer entre gran parte de los lectores. Hay miles de invesores atrapados en las monedas digitales a los que no les va a hacer ni pizca de gracia mi exposición. Quiero aclarar que no voy en contra de nadie ni soy fanático de ningún activo financiero, sólo voy a transmitir mi análisis independiente.

Lo primero que quiero dejar claro es que en bolsa es imposible saber con certeza qué va a pasar. La bola de cristal predictora del futuro no existe, es una falsa ilusión. Sólo existe el estudio de las probabilidades. Cuánto probable es que ocurra un evento u otro, una subida o una bajada en los precios.

Piensa en la previsión meteorológica. ¿Significa que mañana va a llover sí o sí porque los expertos apuntan a un 90% de probabilidades de precipitaciones? No, queda un 10% de margen de error. De hecho en mi tierra, Cantabria, sucede a menudo. Parece que los meteorólogos nos la tienen tomada. Me ha pasado estar viendo en el informativo aviso de lluvias y mirar por la ventana y tener un día radiante.

Voy con otro ejemplo. ¿Cuántos apostaban porque un equipo de barrio, el Alcorcón, ganase 4-0 al todopoderoso Real Madrid en competición oficial? En 99 de cada 100 encuentros los merengues se hubieran llevado el gato al agua, pero en esa ocasión tuvieron que ceder el trono.

En bolsa sucede exactamente lo mismo. Hay formas de asignar probabilidades en el mercado para tener las de ganar, justo a lo que me dedico día tras día al enfrentarme a los gráficos. Cuando me juego la pasta no lo hago por inspiración, detrás siempre hay un exhaustivo análisis sobre el siguiente movimiento. Eso sí, en ningún trade está garantizado el éxito.

Después de haber estudiado a fondo las criptodivisas creo que los mejores tiempos ya han pasado y la caída puede estar cerca. La historia tiende a repetirse y ya hemos visto varias de estas antes como la Tulipomanía o la burbuja de los Mares del Sur. ¿La fiebre del Oro digital ha llegado a su fin?. Te cuento en los siguientes párrafos.

Las Criptomonedas que voy a analizar

Voy a reconocerte mi poco, casi nulo, conocimiento en el mundo cripto. Sé que ahora florecen expertos en cualquier esquina pero yo prefiero ser sincero. Desconozco cómo funciona la tecnología blockchain. No sé ni qué hay detrás, ni cómo funcionan los servidores, ni cómo se minan.. No estoy metido y prefiero mantenerme al margen.

La única idea que comprendo a la perfección es la misión de estas monedas. Además es un concepto con el que estoy plenamente de acuerdo. Son métodos de cambio que escapan del control del gobierno, sin poder ser manipulados por los políticos de turno. Me parece fantástico que al fin haya nacido una alternativa al dinero oficial gestionado por burócratas. Lo que no sé es cuánto tiempo durará, aunque esto lo expongo más adelante.

Ahora mismo existen más de 8.000 criptodivisas. Quizás cuando estés leyendo este artículo ya hay 10.000, 20.000 o 50.000. O incluso igual algunas han desaparecido y hay menos. No lo sé. Lo único que sé es que han brotado como las setas en otoño.

Algunas surgieron en modo broma, como el DogeCoin, la moneda con cara de perro. Hay monedas de equipos deportivos, de artistas.. ¡hasta el propio creador de Tesla, Elon Musk, tiene una con su nombre!

Como es imposible analizarlas todas me voy a centrar en la que prendió la mecha de la revolución cripto: el Bitcoin. También tocaré el Ethereum, la segunda más conocida.

¿Listo para empezar el viaje? Arrancamos.

Un ciclo en el Bitcoin es una auténtica montaña rusa

El primer paso es entender en qué fase del ciclo se encuentran las monedas virtuales..

Puedes encontrar en el Curso Gratuito de Trading las principales enseñanzas del gran Charles Henry Dow y comprobarás cómo, aunque hayan pasado más de 150 años, su teoría sobre los fundamentos del mercado siguen vigentes.

Además tengo un post dedicado en exclusiva a las 5 fases de los precios y los trucos para detectarlas y sacarle jugo. Si quieres repasa estos conceptos antes de avanzar con el estudio del ciclo en el BTC.

La locura vivida en los ciclos del BTC

Desde la salida a cotización en 2010 es el activo financiero que más volatilidad ha dejado en el camino con diferencia. Las 5 ciclos completos (acumulación, tendencia alcista, euforia, distribución, tendencia bajista y pánico) más heavys que han sucedido en tan sólo una década han sido los siguientes:

Si nos lo cuentan hace unos años nos lo tomaríamos a broma. Con el tiempo lo veremos con perspectiva, dándonos cuenta de la violencia en las oscilaciones de este mercado.

  • En 2011 pasó de $0,70 cents a $32, para luego retroceder a 2,2. ¡Se multiplicó X 45 y luego se hundió el 93%! Es la subida más fuerte – en términos porcentuales – hasta la fecha.
  • En 2013 de 13,2 a $266, retrocediendo en solo una semana en $50.
  • La segunda ola de 2013 fue todavía más bestia. de $66.6 a $1.242. La resaca lo llevó a  $91,70, desplomándose un 93%.
  • Entre 2017 y 2018 llega la segunda subida más fuerte. En poco más de un año se multiplicó por 24, cediendo después un -84%.
  • El ciclo 2020 – 2021 llegó la explosión definitiva, saltando a la palestra de la actualidad económico-financiera, siendo uno de los «trending topic» diarios.

La dualidad del mercado se muestra en estos cinco viajes: quien haya sido capaz de aprovechar alguna de estas olas alcistas se habrá convertido en millonario, mientras que los malos traders que han comprado en las cotas más caras y han vendido con las caídas se habrán arruinado.

Un apunte curioso sobre los ciclos del Bitcoin. A pesar de que este último estirón ha sido la subida más fuerte – llegando a cotizar casi en $65.000 – «solamente» se ha multiplicado por 17 veces. Digo solamente porque, siendo una barbaridad, se ha quedado pequeño si lo comparamos con las 4 subidas previas.

Es turno de analizar en el gráfico el último ciclo que sigue vigente. Voy a detectar las fases para saber dónde se encuentra el precio y hacia dónde se dirige.

La acumulación comenzó en 2019 y se mantuvo prácticamente un año en rango lateral. El pánico COVID que hundió las bolsas le afectó mínimamente, recuperando niveles con fuerza a los pocos días.

Es en Julio de 2020 cuando rompen el rango lateral por la parte alta, dando paso a una tendencia alcista que pronto se convertiría en absoluta euforia.

Cuando el Bitcoin era portada de prácticamente todos los noticieros dibujó un rango lateral entre los $50.000 y los $65.000, rompiéndolo por la parte baja en el inicio de la tendencia bajista que ahora lleva la batuta.

Por pura consecución de las fases del ciclo debería completarse con un pánico final. La volatilidad ahora mismo es mínima, el mercado está muy tranquilo y en espera de los siguientes movimientos de relevancia.

Sabremos que el pánico esté haciendo acto de presencia cuando haya:

  • Caída violenta, repentina y brusca.
  • Los indicadores de volatilidad u osciladores estén en extremos.
  • El volumen de negociación haya subido exponencialmente respecto a periodos previos.

Análisis Técnico: el Hombro Cabeza Hombro de cambio de tendencia

Caer en debates sobre si el precio va a subir o bajar sólo lleva a un desgaste de energías innecesario. Un trader no es ni periodista ni analista, nuestra labor es examinar los gráficos para encontrar las máximas probabilidades en el siguiente movimiento.

Si esto de las figuras técnicas te suena a chino pásate por el Curso Gratuito de Trading, donde tienes a tu disposición varios vídeos tutoriales explicando la formación, objetivos proyectados y anulaciones de las figuras más recurrentes.

Por ello voy a dedicarle un apartado al estudio del gráfico, dándole el justo valor que se merece.

La figura que nos ha dibujado el Bitcoin es clamorosa. En algunas formaciones chartistas puede haber interpretaciones si es una o es otra.. pero en ésta no hay lugar a dudas. Es un Hombro-Cabeza-Hombro de libro.

El Hombro-Cabeza-Hombro es una figura de cambio de tendencia, pasando de tendencia alcista a bajista. Puedes apreciar cómo el Bitcoin venía marcando máximos y mínimos crecientes hasta que se activó el H-C.H, momento en que se confirma el giro.

La tendencia bajista sigue vigente hasta que el precio haga una nueva figura de cambio a alcista. ¿Lo hará pronto? ¿Tardará semanas, meses, años? ¿En qué cotas hará suelo? Son preguntas que sólo el tiempo responderá.

El único dato objetivo irrefutable es que el Bitcoin se encuentra en tendencia bajista y sin ninguna señal de giro. Mientras esta situación se mantenga lo más probable es que lleguen nuevos mínimos por debajo de los $28.000.

El poder de los Estados: la lucha de David contra Goliath

El argumento que voy a exponer ahora es marca de la casa. Aunque sea un poco conspiranoico, sinceramente lo creo muy probable.

La manera de organización de la sociedad moderna es mediante estados con un poder descomunal. El también llamado «Estado de bienestar», donde se camuflan las peores prácticas con unas bonitas palabras.

El peso de lo público en el PIB en muchos de estos países ya se sitúa por encima del 50%. Es decir, amasa más poder el Estado que toda la sociedad civil en su conjunto.

Ni qué decir de las libertades individuales. Un individuo no pinta absolutamente nada. La democracia oligárquica está diseñada para que la mayoría pueda aplastar los derechos y libertades de una minoría. Si el 51% vota XX se hará XX aunque  XX perjudique o pase por encima de los derechos del 49%. Esta, y no otra, es la realidad. Te recomiendo la novela «1984» de George Orwell, escrita hace casi 80 años pero que refleja el sistema actual como si no hubiera pasado el tiempo.

Podremos estar más o menos de acuerdo si ésta es la óptima organización en grupos sociales con millones de personas o si el planeta debería dirigirse a dar menos poder al estado y más libertad al individuo, que es mi opinión. Pero ese debate no ha lugar en el post. La realidad es la que es y no se puede evidenciar: los estados centralizan el poder en los países más ricos del mundo.

Retomemos el concepto originario de las criptodivisas, ¿qué son y con qué finalidad se crearon?. Son la alternativa a las divisas clásicas como el Euro, el Dólar, la Libra.. Escapan del control de los Bancos Centrales. Es decir, ningún político puede meterles mano. Los reguladores clásicos como la CNMV o los Bancos Centrales han quedado al margen. Es una moneda irrastreable.

La pregunta claves es: ¿Hasta cuándo los gobiernos van a permitir campar a sus anchas a las nuevas divisas electrónicas, haciendo la competencia a su propia moneda? Mi opinión es que no falta mucho para que veamos restricciones. Como siempre primero nos meterán miedo con alguna teoría oscura (se utilizan para contrabando, venta de drogas o pornografía) y camuflarán un nuevo recorte a las libertades diciendo que es «por nuestro bien, para protegernos«.

Varias regiones de China ya han prohibido la minería, dejando centros tecnológicos de creación de Bitcoins vacíos, mostrando una imagen de desolación absoluta. No será el último país en cortar el grifo. Al tiempo.

La Euforia Online es un buen predictor de cambio de tendencia

Éste es uno de mis barómetros favoritos cuando planteo estrategias de Largo Plazo. En el post donde hablaba de los ciclos del mercado dedico un apartado específico a cómo detectar la euforia y el pánico. Le doy tanta importancia porque entrando en los extremos es donde más pasta se hace. Siempre. No hay nada como ver un giro del precio cerca de tu punto de entrada sin apenas haber sufrido.

Voy a mostrarte varias alarmas que me han ido sonando en los últimos meses y que apuntan todas ellas en una misma dirección: profundidad en las caídas.

Instagram se ha convertido en lugar de recomendaciones financieras

Me ha hecho mucha gracia ver cómo el sitio virtual de postureo por excelencia ya no sólo sirve para presumir de playita, desayuno o terracita, sino que en el último año los usuarios han añadido una nueva forma de presumir, las supuestas ganancias acumuladas en las monedas digitales.

He visto desfilar, tanto en los Stories como en los Posts, multitud de fotos llamando a la compra compulsiva, influencers recomendando comprar prácticamente garantizando unos beneficios increíbles y ridiculización de los inversores tradicionales, riéndose de los activos más seguros y con rentabilidad lógica y aceptable.

Te podría sacar decenas de ejemplos porque ha sido un auténtico bombardeo, pero sólo voy a mostrarte un pantallazo extraído viendo las stories de un colega de Instagram:

 

Lo que afianza mi postura burbujística es ver cómo gente sin ninguna formación ni experiencia en mercados se han auto proclamado autoridades del sector. Se pasan por el forro a reputados profesionales y se creen el centro del mundo con sus chiringui-criptos.

Hace unas semanas decidí definitivamente borrarme Instagram porque me he dado cuenta que no me aporta nada. Puede que ahora los mensajes sean mucho más moderados y que ya no exista este desparpajo a la hora de recomendarte qué hacer con tu dinero (aunque no lo creo),

Sólo te voy a dar una recomendación: desconfía de los expertos financieros que encuentres en Instagram.

El optimismo desatado en Twitter

Twitter es una red social que mantengo activa porque me aporta bastante valor. Me gusta mucho cómo se filtran las noticias de mi interés, de un rápido vistazo sé lo que ha pasado en el día sin perder el tiempo viendo unos informativos manipulados.

El otro día paseándome me encontré con un Tuit que resume el sentimiento general respecto a las criptos.

Cuando leí las primeras líneas sinceramente pensé que el autor iba a decir algo como: «Después de mi proyección hacia los $100K y viendo que el mercado ha caído a los 30K rectifico y creo que como mucho volverá al entorno de los 50-60K«

Eso hubiera sido lo lógico, aunque no tengas ni pajolera idea de lo que vale un Bitcoin, puedes optar por no pillarte los dedos y decir que volverá a testear cerca de los máximos históricos, en 65K.

Pero no, el palomo se juega el triple y dice que lo de los 100K es para cobardes, que el verdadero valor está en 200K. De verdad que está siendo todo delirante..

No queda ahí la cosa con la red social de los 280 caracteres. Un famoso youtuber, Victor Domínguez, que saltó a la fama cuando el Rubius se fue a vivir a Andorra cansado del expolio español, también se ha dedicado a dar la turra con mensajes Pro-Bitcoin.

Este tío me cae bastante bien. Coincido con sus mensajes liberales, admiro la valentía que ha tenido para largarse al ducado andorrano y respeto su manera de trabajar, adaptándose al entorno digital cambiante.

En lo que creo que no tiene ni idea es en mercados. Vi un vídeo que me hizo mucha gracia cuando el Bitcoin cayó en pocas semanas de $65.000 a $30.000, perdiendo más del 50% del valor. Cuando los cripto-fans se empezaron a poner nerviosos al ver que sus compras no eran tan fantásticas como les habían prometido este chico salió a defender la inversión en Bitcoin como loco. Echa un vistazo al vídeo:

 

Tela, más de un millón de visitas. Los argumentos en los que se basa el Youtuber para mantener las compras en BTC son los siguientes:

  • «Hay que tener cojones»
  • «Hay que confiar en la posición»
  • «Hay que joderse y aguantar las pérdidas»
  • «A llorar a tu casa»

Poco más que añadir. La mayoría de sus seguidores ni siquiera entenderán cómo funciona la psicología de masas ni cómo se comportan los traders profesionales. No veo ninguna necesidad de meterse en estos jardines cuando tu negocio es otro. Está jugándose su reputación profesional por una apuesta, cual ludópata.

Te garantizo que en la City de Londres el argumento «hay que tener cojones» no es válido para aguantar una posición. Veremos en unos meses si ha tenido que borrar el vídeo. Zapatero, a tus zapatos.

Cripto-Proyectos Piramidales. La historia se repite

Cuando el tema de las criptos ya empezaba a pegar fuerte me invitaron a acudir a unas charlas para conocer el Ethereum, la segunda más famosa después del Bitcoin. Me sorprendió porque eran unos amigos del círculo de baile en el que estaba metido, ya que antes de la pandemia salía bastante a bailar Salsa y Bachata y tenía un grupito majo con el que desconectaba los fines de semana.

La charla se impartió en un bonito local en pleno barrio Salamanca de Madrid. Los ponentes eran todos chavales jóvenes bien vestidos, pero que patinaban en los conceptos financieros más básicos.

Recuerdo que el argumento principal era poner al banco como el malo de la película. Según sus cálculos, mientras tu dinero pierde valor en la cuenta corriente el banco por detrás está rentabilizando tus ahorros más de un 50% anual. Yo pregunté cómo podían hacer esa artimaña si los depósitos son intocables y si los tipos de interés en Europa están prácticamente al 0%. No supieron responderme con un argumento lógico más allá de seguir culpando a las entidades bancarias.

El otro punto fuerte era el de la rentabilidad. Lo lógico para ellos era obtener entre un 12 y un 15% mensual. Me acuerdo perfectamente cómo decían que los meses más flojos habían estado en torno al 5-6%.. ¡Al mes! Mi cuestión al respecto fue hacerles ver que los mejores gestores del mundo ganaban un 20% al año y que ese ritmo de crecimiento era insostenible. Ni siquiera sabían quién era Warren Buffet.

El truco de la pirámide

Con toda la educación del mundo le hice ver a mi amigo que yo no iba a meter ni un euro en su negocio. No lo veía nada claro y mucho menos me fiaba de la puesta en escena que había presenciado, propia de vende-crecepelos.

Tampoco quería quedarme con la duda así que le pregunté por el modelo de negocio. Qué ganaba él con los nuevos clientes que entraban en la rueda. Entonces me confesó varios truquitos omitidos en la charla:

  • Se llevaba el 30% de lo ingresado por cada cliente suyo.
  • Había metido a todo el grupito de colegas en un sistema Ponzi, donde él estaba en la cúspide y cobraba comisiones del trabajo del resto.
  • La pirámide se hacía más alta si los de abajo seguían metiendo clientes en el sistema.

Otras lindezas del sistema era la imposibilidad de retirar el dinero en 3 años. Veías cómo se generaban intereses – no sé si los podías cobrar – pero el principal quedaba atrapado hasta que hubiera pasado el tiempo de rigor.

Me pareció súper oscuro, preferí apartarme y no tener nada que ver con ese proyecto.

La conversación con mi hermana

Aunque la historia de mi hermana ya la he contado vuelvo a repetirla porque me parece otro claro síntoma burbujístico.

Ella había quedado para comer con unas amigas de la facultad de Márketing. Mantienen la relación y de vez en cuando se ponen al día. Casi todas trabajan en empresas de moda.

De repente me llega una notificación al Whatsapp con una pregunta directa sobre bolsa, sin esperármelo para nada. Quería consejo sobre qué criptomoneda era la mejor para comprar.

Con su permiso reproduzco la breve conversación:

Una de sus amigas ya había entrado en una de las criptos de moda. De hecho, parece que no sabe ni cómo se llama el producto donde ha invertido parte de sus ahorros.

¿Cómo llegó a animarse para meter dinero en un producto desconocido? Supongo que alguien le avisaría de la subida, del dineral que todo el mundo estaba acumulando y no quería perderse la fiesta. Frenesí en estado puro.

Di la respuesta que tuve que dar. Cuando digo que no entiendo el asunto es cierto: reconozco que la tecnología blockchain me ha pillado a pie cambiado. Mi recomendación fue estar alejada de ellas ya no porque sólo meto dinero en lo que entiendo, sino también porque el buen timing de compra ya ha pasado. Cuando ha estado en $1.000/$2.000 durante años entrar por encima de $40.000 es una cagada absoluta. Veremos si en unos meses me escribe de nuevo..

Conclusiones: llegará una oportunidad, que no te pille enganchado.

Si estás invertido en alguna de las monedas digitales mi consejo personal es que valores tu decisión y hagas un análisis independiente, alejado de todo lo que te han dicho hasta ahora. Estudia los ciclos y valora cuál es el horizonte temporal de tu operativa para no caer en graves errores. No es lo mismo operar a varios años vista que a días o semanas. Una buena operación Swing puede convertirse en una pesadilla de largo plazo.

Es mejor asumir una pérdida del 20 o del 30% que del 80%. Todos los grandes traders de la historia se han equivocado y han sabido decir «Basta». El problema viene cuando confías ciegamente en una posición y es el mercado quien te obliga a stopear en el peor precio o cuando lo haces tú mismo presa del pánico.

Por todo lo expuesto lanzo mi advertencia: creo que no es un buen momento para comprar criptomonedas para el largo plazo. El riesgo es máximo en el contexto actual. Me parece una decisión pésima, sobre todo después del rally alcista que se ha marcado y del excesivo optimismo que ha habido recientemente.

Esto no significa que lo mejor sea mantenerse lejos para siempre y ponerle la cruz como un activo apestado. Nada más lejos de la realidad.

De hecho las estoy vigilando muy de cerca, esperando la próxima oportunidad de compra. Sé que llegará, pero hasta entonces prefiero estarme con las manos quietas. Cuando abran los informativos con noticias negativas sobre Bitcoin, los gurús de las redes sociales digan públicamente que es una estafa y demás inputs, estaré alerta para sacar la caña y pescar en río revuelto.

Este modo de trabajar lo enseño en mi CURSO DE TRADING. No vamos como pollo sin cabeza apostando sin sentido, sino que aprenderás a detectar oportunidades de Trading en cualquier activo financiero más allá de las criptos. Forex, materias primas, índices, acciones… A la vuelta de la esquina hay más dinero de lo que parece si sabes buscar bien.

Un fuerte abrazo y buen Cripto-Trading 😉

Enrique Mazón

Cara Enrique Mazón

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