¿De pequeño nunca te dijeron que, como seres humanos, estábamos en este mundo para nacer, crecer, reproducirnos y morir?

El concepto es bien sencillo, la típica afirmación que no admite preguntas, y más cuando eres un chaval de entre 9 y 14 años.

Aunque a esa edad te importa bien poco lo que diga el profesor porque estás deseando que llegue la hora del recreo para salir corriendo y jugar al fútbol o hacer alguna trastada.

Ya me entiendes.

Luego te vas haciendo mayor y empiezas a cuestionarte muchas de las cosas que aprendiste cuando eras canijo. Al menos a mi me ocurrió.

A día de hoy sigo sin comprender para qué me sirvió estudiar tantas horas materias que se me daban rematadamente mal, como filosofía, cuando con 17-18 años pudiera haber sido una auténtica esponja de lo que realmente me motivaba.

Por no hablar de la Universidad, el lugar que debería ser la mayor fuente de conocimiento de un país. Recuerdo perfectamente cómo varios profesores nos reconocían la inutilidad del conocimiento estudiado. Solían decir algo así: «este modelo está muy bien pero en la vida cotidiana nunca lo vais a utilizar«.

Todo muy surrealista

Ojalá hubiera dedicado ese tiempo a mejorar habilidades con impacto real en mi futuro como Programación, Diseño Web, Cálculo Estadístico Aplicado, Psicología de Masas o Expresión Oral y Corporal.

He tenido que empezar de cero en muchos campos que sí son útiles para mí (y para cualquiera) más cerca de los 30 que de los 20.

Y eso, cuando te has pasado más de la mitad de tu vida estudiando, te repatea.

basta ya

Aprender en bolsa: la asignatura pendiente

Alegatos aparte sobre el ineficiente sistema educativo, nadie nos explica que entre nacer, crecer, reproducirse y morir, por el camino debes aprender constantemente para progresar.

Esto ocurre por varios motivos, pero yo lo atribuyo a la sobreprotección de la sociedad actual.

Dan por supuesto que estaremos cuidados, siempre nos mantendremos en nuestra zona de confort y con repetir la lección que el sistema te obliga a memorizar como un papagayo, tendremos un trabajo asegurado para siempre.

Pero el mundo real no funciona así.

Seguir el camino marcado por la dictadura política sólo garantiza un altísimo porcentaje de personas miedosas e inseguras, dependientes de las decisiones de unos pocos en la élite.

¿Quieres ser de los que elige su destino, o prefieres que te manejen durante toda tu vida? 

Si eres de los primeros, bienvenido al club, encantado de conocerte. Hablemos en el mismo idioma:

Para mejorar en cualquier campo es necesario equivocarse. No una, sino muchas veces.

Cuando fallas te obligas a darle una vuelta a la cabeza. Encuentras el error para cambiar el rumbo y continuar en la dirección correcta. Te has dado cuenta por dónde no hay salida y tomas otro camino. Supervivencia pura y dura.

Por fortuna yo me he equivocado decenas de veces. En mi ámbito familiar, con las relaciones, en el trabajo.. y por supuesto también en el trading. Eso significa que he vivido y he aprendido un montón.

Vamos con el meollo del post: grandes cagadas que he cometido en trading a lo largo de estos años. Por fortuna estoy aquí para contarlo aunque he visto a compañeros quedarse por el camino después de liar alguna bastante gorda. Espero que te sirvan para no repetirlas ;).

Error número 1: Sobreoperativa. Demasiadas trades terminan sin control.

Ya hablé en este post que entrar a mercado es como ir a la guerra.  Estás tratando de robar el dinero a los más poderosos del mundo, ¿crees que van a recibirte con un cartel de «Welcome Trader»?

Nada de eso.

La mano fuerte siempre intentará confundirte dándote falsas pistas hasta que caigas en el error.

Bienvenido al mundo real.

Una de las artimañas que van a utilizar en tu contra es el desgaste psicológico: cuanto más tiempo pases con operaciones abiertas menos racional eres. Tomarás peores decisiones y ya sabes qué ocurrirá después: tu dinero se esfumará poco a poco.

Por eso es fundamental marcar unos límites en tu rutina diaria. Sin un plan date por fastidiado.

¿Por qué he eledido tres y no cuatro o dos? Después de todos estos años operando me he dado cuenta que a partir de la tercera operación en un mismo día el cerebro no reacciona igual. La claridad de ideas se disipa. La atención se dispersa.

Fíjate en la tabla adjunta, extraída del informe de Resultados de Junio

Resultado Sesiones Junio 2019

¿No notas algo extraño?

Te lo digo yo.

Los tres únicos días en rojo «casualmente» hice más de 3 operaciones, llegando al extremo de 8 trades en la peor sesión, con -1.435€ de daños colaterales.

Una jornada de locura, la del día 21, supuso pasar de un espectacular mes con casi +3.000€ ganados a los raquíticos +1.300€ con los que finalicé. No tenía sentido arriesgar todo el trabajo en sólo un día. Algo tenía que cambiar.

Tras analizar el descalabro instauré en la Sala un máximo de 3 trades por sesión. ¿Por qué tres y no cuatro o dos? Tengo comprobado que a partir de la tercera trade en una misma jornada el cerebro no reacciona igual. La claridad de ideas se disipa. La anteción se dispersa.

¿Por qué he eledido tres y no cuatro o dos? Después de todos estos años me he dado cuenta que a partir de la tercera operación en un mismo día el cerebro no reacciona igual. La claridad de ideas se disipa. La atención se dispersa.

Es lo bueno de repasar la operativa con calma: detectas debilidades para modificar aspectos puntuales y seguir cuidando a la vaca lechera.

Error número 2: No cumplir el Horario de Trading: problemas en casa asegurados

Saltarme esta norma no es lo que más dinero me haya costado, pero sí la que más dolores de cabeza me ha dado.

Te reconozco que, cuando estás metido en la dinámica, es muy difícil desconectar del Trading 100% cuando llegan las 6 de la tarde.

Siempre estás con el miedo a perderte la operación del siglo y ser el único que se quede fuera, no vaya a ser que aparezca en la hora de la merienda.

O simplemente echas el vistazo tonto a las operaciones abiertas, a ver si están más cerca de tocar el Profit o el Stop. Y si por lo que sea aparece alguna oportunidad clara, pues entras. Ya que estás ahí..

Seguro que no te estoy contando nada nuevo.

Es demasiado tentador tener el móvil en la mano todo el día. Por abrir un momento la App de Trading no pasa nada, te dices.

Y claro, tu pareja se acaba cabreando.

– Por qué no me haces caso

– No estás pendiente de lo que me pasa

– Deja el móvil ya

– Te has olvidado de comprar lo que te pedí

etc

Supongo que lo has vivido.

Pero no es solamente una cuestión doméstica.

Si vas al gimnasio o haces algún deporte medianamente agresivo es mejor olvidarse del Trading. Un mal movimiento por no estar concentrado al 100% te puede causar una lesión y un fuerte disgusto.

Y eso ya son palabras mayores.

Haciendo Crossfit he tenido varios sustos por no estar a lo que celebraba. Ni aprovechas el entrenamiento ni estás tomando decisiones correctas con el Trading.

Aunque sólo sea salir a pasear para despejarte. No te lleves por delante a una viejecita por estar mirando la pantalla fuera de horas.

Durante muchos años me ha costado liberar la mente y centrarme en otros aspectos, pero hoy ya no me supone ningún trauma perderme operaciones sin estar en el horario operativo y despegarme del mercado.

He asumido que debo «conformarme» con el trabajo hecho durante el día y no arriesgar en el descuento del partido.

Porque mañana la feria vuelve a abrir.

Error número 3: montar un sistema centrado en el chartismo. Nadie gana dinero operando figuras técnicas.

En mis inicios creía demasiado en los cuentos de hadas. No en forma de príncipes azules, sino de figuras chartistas.

Me las conozco todas.

Tengo una base de datos con más de 300 imágenes de las formaciones chartistas básicas, clasificadas por su tipología.

Cada vez que veía una nueva hacía un pantallazo y la recortaba para guardarla. Así luego podía estudiarlas detenidamente y seleccionar cuáles funcionaban mejor o qué patrones se repetían más en el tiempo.

De hecho, hubo un tiempo en que sólo entraba a mercado cuando veía una figura técnica. Doble Suelo, Doble Techo, Hombro Cabeza Hombro, etc

Y tras haberlo intentado decenas de ocasiones, puedo decir que el Trading de estructuras chartistas no es ganador.

Hay 4 razones por las que tengo comprobado que no compensa:

  • El ratio rentabilidad/riesgo no es favorable. En las formaciones sencillas como Doble Suelo o Doble Techo la ganancia es inferior a la pérdida. Si ganas 2 pierdes 2,5, así de fácil. Eso lo sabe cualquiera, y los formadores de Análisis Técnico se escudan diciendo que tienen un porcentaje de acierto superior al 70%. Pruébalas durante una semana y te preguntarás de dónde sacan ese dato.
  • La interpretación juega un papel clave. Si juntas a tres analistas técnicos ante un mismo gráfico, uno de ellos puede estar viendo un Triángulo, otro dice que hay un claro Hombro-Cabeza-Hombro Invertido y el último no ve absolutamente nada. Esto me parece demasiado kaótico. Prefiero unos parámetros objetivos en los que no haya dudas.

ruptura de canal alcista no cumplida

  • Los objetivos (y los Stops) están muy alejados. Cuando una figura técnica se activa debería estar anticipando un fuerte movimiento tendencial. Esto significa que la distancia al Profit es elevada, al igual que el Stop, por lo que no puedes entrar más hasta que la cumple o se anule. Es justamente lo contrario de mi sistema, basado en obtener Profits pequeños entrando en zonas con alta probabilidad de acierto.  El porcentaje de profit suele estar en torno al 80%.
  • Pasas demasiado tiempo en el mercado y cierras antes de tiempo. Muchas estructuras chartistas alcanzan su objetivo, pero antes de hacerlo dan muchas vueltas por el camino y acaban desesperándote. Es muy complicado ser 100% disciplinado en ese aspecto, sobre todo cuando empiezas a desconfiar en las estructuras de precios.

Ojo, no quiero decir que las figuras técnicas sean inservibles. Yo las utilizo para apoyarme y confirmar las entradas.

Complementan la operativa, no son el centro de ella.

Error número 4: Ir a por objetivos demasiado grandes y perder en operaciones que estaban en positivo

Presta atención a esto que te voy a decir.

La diferencia entre un Trader ganador y uno perdedor está en el objetivo que se marca en cada trade.

El ganador es realista, busca Profits alcanzables y cercanos. Con una estrategia de reversión a la media sólos casi sin darte cuenta.

El que muere peca de avaricioso. Quieres recorrer el camino en un solo día y pegar el pelotazo y al final el mercado explota en su cara.

Te lo digo porque me ha pasado decenas de veces. «Fliparme» y querer sacar un súper Profit porque era «clarísimo». La operación empezaba bien pero después el precio se giraba. Yo me encabezonaba, no asumía el cambio de mercado y cerraba cuando ya era insalvable palmando.

Psicológicamente es durísimo. Contabas con una ganancia casi segura, prácticamente estás contando los billetes en el bolsillo y al final te quedas con cara de tonto y menos dinero que al principio.

Además, la siguiente operación no es para sumar beneficios, sino para recuperar la pérdida anterior.

Así es como se crean las montañas que terminan siendo imposibles de escalar.

Mira.

En el año 2016 gané más de 150.000€ al mercado. Se juntaron dos factores: una racha brutal en la estrategia y conformarme con objetivos pequeños todos los días.

Sumando +1.000€ al día hice meses de más de +20.000€. Podía haber intentado sacar días de +5.000€, pero seguramente me hubiera quedado sin nada a final de año.

Y, por imposible que te parezca, hubo compañeros a los que despidieron por terminar el año con pérdidas.

Todos utilizando la misma estrategia y los mismos activos. Unos pierden y otros ganan. ¿Cómo puede ser esto?

Unos éramos realistas. Otros buscaban pagarse la casa y salir de la oficina en Ferrari.

En mi Academia de Trading te explico todo lo que me ha funcionado desde 2014 con algún año espectacular entre medias. Es la filosofía que me ha permitido destacar de un montón de Traders que han terminado en el hoyo. Tú decides en qué lugar quieres estar.

Para terminar me gustaría que compartieras tu experiencia en el mercado. ¿Cuánto has cambiado desde que empezaste con la bolsa hasta hoy? ¿Cuáles han sido tus grandes fracasos? ¿Te han dejado fuera de juego muchas veces? Te leo en los comentarios.

Un fuerte abrazo de trader a trader.

Enrique Mazón

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Comentarios:

Un comentario en “Los 4 errores que estuvieron a punto de fulminarme (a ti también te puede pasar)


7 de junio de 2021

Muy buen aporte. Gracias por compartirlo.

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