elon musk

A todos de pequeños siempre nos decían que, como animales que somos, estábamos en este mundo para nacer, crecer, reproducirnos y morir.

El concepto es bien sencillo, la típica afirmación que no admite preguntas, y más cuando eres un chaval de entre 9 y 14 años.

A esa edad te importa bien poco lo que diga el profesor porque estás deseando que llegue la hora del recreo para salir corriendo y jugar al fútbol o hacer alguna trastada.

Ya me entiendes

Luego te vas haciendo mayor y empiezas a cuestionarte gran parte de lo que aprendiste cuando eras canijo, o no tanto.

A día de hoy sigo sin comprender para qué me sirvió estudiar tantas horas la filosofía de Platón o Aristóteles en segundo de Bachillerato, rozando los 18 años.

Por no hablar de la Universidad, donde el profesor de la asignatura «hueso» de la carrera, Econometría, te reconocía que esos modelos estadísticos nunca más los ibas a ver en cuanto aprobases, y de utilizarlos en la vida real ya ni hablamos.

Todo muy surrealista

Si hubiera dedicado ese tiempo a mejorar habilidades que sí me iban a reportar beneficio directo en el futuro como Diseño Web, Cálculo Estadístico Aplicado, Psicología de Masas o Expresión Oral y Corporal, ahora podría ser una especie de Elon Musk.

Bueno, quizás no tanto. Era una exageración.

Lo que sí es cierto es que he tenido que empezar de cero en muchos campos que sí son útiles para mí (y para cualquiera) más cerca de los 30 que de los 25.

Y eso, cuando te has pasado más de la mitad de tu vida estudiando, te repatea.

basta ya

Pero basta ya de criticar un sistema de educación rígido e ineficiente. Hasta aquí mi alegato.

Aprender en bolsa: la asignatura pendiente

A lo que te iba es que, entre nacer, crecer, reproducirse y morir, nadie te explica que entre medias debes aprender constantemente para progresar.

Esto ocurre por varios motivos, pero yo lo atribuyo a la sobre protección de la sociedad actual.

Dan por supuesto que estaremos cuidados, siempre nos mantendremos en nuestra zona de comfort y con repetir la lección que el sistema te obliga a memorizar como un papagayo, tendremos un trabajo asegurado para siempre.

Pero el mundo real no funciona así.

Seguir lo que hace la dictadura política sólo garantiza un porcentaje altísimo de personas miedosas e inseguras dependientes de las decisiones de unos pocos.

¿Quieres ser de los que elige su destino, o prefieres que te manejen toda tu vida? 

Si eres de los primeros, bienvenido al club, encantado de conocerte. Hablemos en el mismo idioma:

Para mejorar y evolucionar en cualquier campo es necesario equivocarse.

No una, sino muchas veces.

Si fallas te obligas a darle una vuelta a la cabeza, encontrar el error y seguir practicando en la dirección correcta.

La única forma de aprender y perfeccionar una habilidad es practicando con la supervisión adecuada. Por eso, en mi Academia de Trading no entiendo la teoría sin una parte práctica.

No te va a ayudar en nada que te suelte la charla teórica y luego haga bomba de humo sin estar practicando junto a ti en el día a día hasta que estés listo para volar solo.

Tú eres el centro de tu propia formación, de otro modo ¿qué sentido tendría trabajar si no es para cambiarle la vida a un alumno? Te garantizo que esa satisfacción es impagable.

En este post te muestro varios errores por los que he ido pasando a lo largo de mi camino como Trader. Seguramente tú tengas otros, ¡compártelos en los comentarios al final del post!

Error número 1: Sobreoperativa. Demasiadas trades que terminan sin control.

Ya te expliqué en este post que entrar a mercado es como ir a la guerra.  Estás tratando de robar el dinero a los más poderosos del mundo, ¿crees que van a recibirte con un cartel de «Welcome Traders»?

Nada de eso.

La mano fuerte siempre intentará confundirte, darte falsas pistas o desesperarte hasta que caigas en el error.

Bienvenido al mundo real.

Una de las artimañas que van a utilizar en tu contra es el desgaste psicológico: cuanto más tiempo pases con operaciones abiertas menos racional eres. Tomarás peores decisiones y ya sabes qué ocurre después: tu dinero se esfuma poco a poco.

Por eso es fundamental marcarte unos límites en tu rutina diaria. En la Sala de Trading en Directo donde envío señales diariamente tenemos varias normas, una de ellas es no superar las 4 trades en la sesión.

¿Por qué he eledido esa cantidad? La respuesta es fácil: después de todos estos años operando me he dado cuenta que a partir de la tercera operación en un mismo día el cerebro no reacciona igual, ni la claridad de ideas es la misma.

Fíjate en la tabla adjunta, extraída del informe de Resultados de Junio

Resultado Sesiones Junio 2019

¿No notas algo extraño?

Te lo digo yo.

Los tres únicos días en rojo del mes «casualmente» hice más de 3 operaciones, llegando al extremo de 8 trades en la peor sesión, con -1.435€ de daños colaterales.

Una mala jornada de Trading, la del 21 de junio, supuso pasar de un espectacular mes con casi +3.000€ ganados a los raquíticos +1.300€ con los que finalicé.

Fue entonces, una vez cerrado junio, cuando instauré en la Sala de Trading un máximo de 4 trades por sesión. Es lo bueno de estudiar tu operativa mes a mes: detectas debilidades para modificar aspectos puntuales y sigues trabajando los puntos fuertes que te dan el sueldo.

No tiene sentido arriesgarse a perder el trabajo de todo el mes en un día.

Error número 2: No cumplir el Horario de Trading, problemas en casa asegurados

Saltarme esta norma no es lo que más dinero me haya costado a lo largo de mi carrera, pero sí la que más dolores de cabeza me ha dado.

Te reconozco que, cuando estás metido en la dinámica, es muy difícil desconectar del Trading 100% cuando llegan las 6 de la tarde.

Siempre estás con el miedo a perderte la operación del siglo y ser el único que se quede fuera, no vaya a ser que aparezca en la hora de la merienda.

O simplemente echas el vistazo tonto a las operaciones abiertas, a ver si están más cerca de tocar el Profit o el Stop. Y si aparece alguna oportunidad muy clara, pues entras.

Seguro que no te estoy contando nada nuevo.

El caso es que teniendo el móvil en la mano casi todo el día, es demasiado tentador tener tan cerca las gráficas o el P&L. Por abrirlo un momento no pasa nada, te dices.

Y claro, tu pareja se acaba cabreando.

– Por qué no me haces caso

– No estás pendiente de lo que me pasa

– Deja el móvil ya

– Te has olvidado de comprar lo que te pedí

etc

Supongo que lo has vivido.

Pero no es solamente una cuestión doméstica.

Si vas al gimnasio o haces algún deporte medianamente agresivo después del trabajo es mejor que te olvides del Trading, un mal movimiento por no estar concentrado al 100% te puede causar una lesión y un fuerte disgusto.

Y eso ya son palabras mayores.

Aunque salgas a pasear para despejarte. No te lleves por delante a una viejecita por estar mirando el móvil fuera de horas.

Aunque durante muchos años me costaba liberar la mente y centrarme en otros aspectos, hoy ya no me supone ningún trauma perderme operaciones sin estar en el horario operativo y despegarme del mercado.
He asumido que debo «conformarme» con el trabajo hecho durante el día y no pedir milagros en el descuento del partido.

Error número 3: creer que el chartismo es la única posibilidad de hacer Trading. Nadie gana dinero operando figuras técnicas.

En mis inicios como Trader creía demasiado en los cuentos de hadas. No en forma de príncipes azules, sino de figuras chartistas.

Me las conozco todas.

Tengo una base de datos con más de 300 imágenes de las formaciones chartistas básicas, clasificadas por su tipología.

Cada vez que aparecía una nueva en el gráfico la recortaba para guardarla. Así luego podía estudiarlas detenidamente y seleccionar cuáles funcionaban mejor, o qué patrones se repetían más en el tiempo.

De hecho, hubo un tiempo en que sólo entraba a mercado cuando veía una figura técnica. Doble Suelo, Doble Techo, Hombro Cabeza Hombro, etc

Y tras haberlo intentado decenas de ocasiones, puedo decir que el Trading de estructuras chartistas no es ganador.

Hay 4 razones principales por las que no compensa decantarse por este tipo de operativa:

  • El ratio rentabilidad/riesgo no es favorable. En las figuras sencillas como Doble Suelo o Doble Techo la ganancia es inferior a la pérdida. Si se cumplieran la mitad de las figuras y entrases en todas acabarías perdiendo dinero. Eso lo sabe cualquiera, y los formadores de Análisis Técnico se escudan diciendo que las figuras chartistas tienen un porcentaje de acierto superior al 70%. Pruébalas durante una semana y te preguntarás de dónde sacan ese dato, puesto que es falso.
  • La interpretación juega un papel clave. Si juntas a tres analistas técnicos ante un mismo gráfico, uno de ellos puede estar viendo un Triángulo, otro dice que hay un claro Hombro-Cabeza-Hombro Invertido y el último no ve absolutamente nada. Esto me parece demasiado kaótico. Prefiero unos parámetros objetivos en los que no haya dudas, como los que explico en el módulo para Semi Automatizar la estrategia MRS en mi curso de Trading.

ruptura de canal alcista no cumplida

  • Los objetivos (y los Stops) están muy alejados. Por lo general, cuando una figura técnica se activa está anticipando un fuerte movimiento tendencial. Esto significa que la distancia al Profit es elevada, al igual que el Stop, por lo que no puedes entrar más a mercado hasta que la cumple o se anula vía Stop. Es justamente lo contrario que el sistema MRS, basado en obtener Profits pequeños entrando en zonas con alta probabilidad de acierto, superior al 80%.
  • Pasas demasiado tiempo en el mercado y cierras antes de tiempo. Muchas figuras chartistas alcanzan su objetivo, pero antes de hacerlo dan muchas vueltas por el camino y acaban desesperando al Trader. Es muy complicado ser 100% disciplinado en ese aspecto, sobre todo cuando no entiendes la lógica que hay detrás de una simple estructura de precios.

Error número 4: Ir a por objetivos demasiado grandes y perder en operaciones que estaban en positivo

Presta atención a esto que te voy a decir.

La diferencia entre un Trader ganador y uno perdedor está en los objetivos que se marca en cada trade.

El que sobrevive es realista, busca Profits alcanzables y cercanos. Con una estrategia ganadora como el sistema MRS, los obtendrás casi sin darte cuenta.

Por contra, el que muere en el camino suele pecar de avaricia. Quieres recorrer el camino en un solo día y pegar el pelotazo, y al final el mercado explota en tu cara.

Te lo digo porque me ha pasado decenas de veces. «Fliparme» y querer sacar un Profit de 1.000€ porque era «clarísimo», empezar la operación con ganancias, que el precio se gire, encabezonarme con la posición y salir en rojo.

Psicológicamente es durísimo, cuentas con una ganancia casi segura, prácticamente estás contando los billetes en el bolsillo y el resultado es que te encuentras con menos dinero al finalizar la trade.

Además, la siguiente operación no es para sumar beneficios, sino para recuperar la pérdida anterior.

Si empiezas así vas creando una montaña muy difícil de escalar.

Mira.

En el año 2016 gané más de 150.000€ al mercado. Se juntaron dos factores: una racha brutal en la estrategia y conformarme con objetivos pequeños todos los días.

Sumando +1.000€ al día hice meses de más de +20.000€. Podía haber intentado sacar días de +5.000€, pero seguramente me hubiera quedado sin nada a final de año.

Y, por imposible que te parezca, hubo compañeros en mi oficina a los que despidieron por terminar el año con pérdidas.

Todos utilizando la misma estrategia y los mismos activos. Unos pierden y otros ganan. ¿Cómo puede ser esto?

Unos éramos realistas y otros buscaban Profits imposibles.

En mi Academia de Trading te explico todo lo que me ha funcionado desde 2014 para sobrevivir al mercado. Es la filosofía que me ha permitido destacarme de un montón de Traders que han terminado en el hoyo. Tú decides en qué lugar quieres estar.

Por cierto, otro día te contaré la locura que viví en 2016 😉

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